El estudio científico Nutritional Assessment of the Healthy Eating Plate as Graphic Tool from Food Dietary Guidelines, publicado por Foods, aporta evidencia sólida, por primera vez basada en datos experimentales, referida al Plato Saludable (Harvard/AESAN) cuando este grafismo se aplica literalmente para confeccionar un plato real.
Hoy en día se ha generalizado el grafismo del “Plato Saludable”, el cual está basado mayoritariamente en el modelo creado desde Harvard y conocido como Plato de Harvard. Desde 2022 está también incorporado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) como herramienta gráfica para llevar a cabo actividades de educación alimentaria y nutricional, desplazando a la pirámide alimentaria creada en 2006. Su atractivo radica en la facilidad de comprensión para población general y su orientación hacia un mayor consumo de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas de origen vegetal. Sin embargo, hasta la fecha no existían estudios experimentales que evaluaran si este modelo, grafismo o herramienta, utilizado como mecanismo de acción práctica para configurar o elaborar comidas reales, puede garantizar un aporte nutricional adecuado.
Publicado recientemente en la revista científica Foods (Q1) en 2025, este estudio constituye la primera evaluación sistemática y empírica del modelo en condiciones reales y simuladas, con sujetos en formación en nutrición y, por lo tanto, mayor conocimiento sobre la configuración de comidas saludables. Sus resultados ofrecen datos que deben ser considerados como hallazgos relevantes para profesionales de la nutrición, medicina y dietética, especialmente en el entorno de la consulta clínica y de la educación alimentaria.
Los datos aportados indican que el uso de este grafismo en la confección de platos no garantiza en más del 50% de los casos, tanto en pruebas reales como en análisis teóricos de más de 67.000 combinaciones, un aporte adecuado de energía ni de determinados micronutrientes esenciales. Además, su aplicación práctica muestra una alta variabilidad, una clara dependencia del tamaño del plato y las limitaciones para utilizar preparaciones culinarias habituales en nuestro territorio nacional. Se recomienda cautela y prudencia en su utilización, especialmente en el ámbito clínico y en poblaciones vulnerables. Sería recomendable la realización de más estudios, junto con las posibles adaptaciones, para garantizar que las herramientas gráficas respondan a las necesidades y recomendaciones nutricionales/dietéticas reales de la población española.
El propósito principal de la investigación ha sido determinar si el Plato Saludable (Harvard), utilizado como guía alimentaria para componer un plato real, cumple las recomendaciones de ingestas nutricionales/dietéticas de referencia para la población adulta española. Para ello, se han llevado a cabo tres valoraciones diferentes, desde un análisis sobre la variabilidad en la interpretación de la herramienta con alumnos del Grado de Nutrición Humana y Dietética de la UPO de Sevilla; sobre el aporte nutricional real de 63 platos cotidianos en un comedor universitario que se adaptaban a poder usarse para el plato de Harvard ajustados estricta y rigurosamente al modelo del plato saludable; y el aporte nutricional teórico de más de 67.000 combinaciones posibles, usando todos los ingredientes disponibles.
La integración de estas tres acciones ha permitido determinar y evaluar la precisión, reproducibilidad y suficiencia nutricional del modelo del plato de Harvard/AESAN, obteniéndose, de forma resumida, los siguientes resultados: más del 50% de los platos no cumplieron los requerimientos nutricionales que se contemplan en las recomendaciones dietéticas establecidas por la propia AESAN (2019), similares a los indicados por otros organismos internacionales, tanto en los platos reales (n= 63) como en el análisis de 67.392 combinaciones teóricas. Si se consumen alimentos con esta guía alimentaria podrían provocar déficits nutricionales de energía, hidratos de carbono, fibra, calcio, magnesio, potasio, hierro (situación que sería muy preocupante para mujeres en edad fértil), cinc y vitaminas A, B1, B2, B9 y E. Siendo estos los más destacados por presentar las ingestas más bajas de las obtenidas (por debajo de las recomendaciones).
Estas ingestas inferiores al 50% no se refieren a la ingesta total del día, si no a los establecidos para la comida principal (almuerzo). Uno de los resultados (déficit calórico) era previsible, pues se está usando este modelo para elaborar dietas de adelgazamiento, como lo constata la bibliografía citada en el artículo, pero no se había alertado que puede conllevar a carencias nutricionales lo que podría probar provocaría déficits nutricionales, lo cual es especialmente preocupante si se usa el modelo para pérdida de peso sin supervisión profesional de la salud. Usando el modelo para población sana (no obesa, ni con otra patología), se debe tener en cuenta que la mayoría de los platos presentaron aportes calóricos considerablemente bajos, insuficientes para la población adulta, especialmente en hombres, a lo que podría sumarse los déficits subclínicos de otros nutrientes.
Otro de los aspectos que se han visto en esta investigación es la alta variabilidad en las cantidades usadas para configurar las raciones. Teniendo en cuenta que los platos lo conformaban un conjunto de 46 estudiantes de nutrición y dietética, previamente formados sobre el modelo del plato de Harvard, se ha encontrado una alta variabilidad interindividual con coeficientes de variación que alcanzaron el 50% en algunos ingredientes, estando en un 20–30% para la mayoría de los alimentos, e incluso en alimentos de fácil fraccionamiento. Por otra parte, se ha evidenciado un sesgo por tamaño del plato, de forma que cuanto mayor era el diámetro del plato, mayor cantidad de comida servían los participantes, superando claramente la proporción teórica esperable por proporción de área del plato. Este efecto “del plato grande” está bien documentado en literatura científica sobre percepción de porciones, pero resulta especialmente relevante aquí porque afecta directamente a la capacidad del modelo para guiar/orientar las raciones adecuadas, sobre todo cuando en ningún momento se establece un tamaño concreto por parte de los promotores del plato Harvard. En cualquier caso, y a pesar del sesgo de tamaño de plato grande, incluso los diámetros superiores (32 cm) producen el déficit de determinados nutrientes.
Se ha determinado que pueden existir claras limitaciones inherentes a este modelo gráfico, ya que el Plato Saludable -al dividir el plato por sectores proporcionales a grupos de alimentos- no ofrece indicaciones sobre densidad energética/calórica, micronutrientes ni raciones exactas, lo que puede generar: una subestimación de alimentos densos en energía, aportes insuficientes de micronutrientes si no se seleccionan alimentos con alta densidad nutricional y una exclusión práctica de guisos, caldos, estofados y platos mediterráneos tradicionales, lo que limita la diversidad alimentaria en nuestro país, lo cual evidencia su origen americano y que no ha tenido una adaptación adecuada al contexto español.
El estudio “Nutritional Assessment of the Healthy Eating Plate”, ha sido realizado por científicos, académicos y técnicos que realizan su actividad profesional en distintas universidades españolas, como la Universidad de Córdoba, la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad CEU San Pablo de Madrid, la Universidad de Valladolid y que pertenecen a academias científicas tan prestigiosas como la Real Academia de Gastronomía, la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo, la Real Academia Europea de Doctores, la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades, la Academia Española de Nutrición y Dietética, la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, la Real Academia Sevillana de Ciencias Veterinarias, Grupo de Investigación del Instituto Maimónides de Biomedicina de Córdoba y la Cátedra de Gastronomía Mediterránea.
Bibliografía
Capitán-Gutiérrez, J.M., Moreno-Ortega, A., Valero, E., Urrialde, R., Moreno-Rojas, R. (2025). Nutritional Assessment of the Healthy Eating Plate as Graphic Tool from Food Dietary Guidelines. Foods, 14, 3377. https://doi.org/10.3390/foods14193377
El Prof. Dr. Rafael Moreno Rojas es Catedrático de la Universidad de Córdoba en el área de Nutrición y Bromatología, director de la Cátedra de Gastronomía Mediterránea, director del Máster Interuniversitario en Avances en Ciencias Gastronómicas de las Universidades de Granada y Córdoba, director Académico del ceiA3 (Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación), director del grupo de investigación PAIDI AGR013 Calidad Agroalimentaria y Nutrición, director del grupo asociado del IMIBIC GA15 Alimentos para la Salud y profesor responsable de la asignatura Alimentación y Cultura, y Dietética y Nutrición. También es autor o coautor de más de 60 libros (incluidos capítulos de libros), 200 artículos científicos e innumerables ponencias y comunicaciones a congresos.
Mas información: http://rafaelmorenorojas.es/
El Profesor Dr. Rafael Urrialde es experto en alimentación, seguridad alimentaria, nutrición, sostenibilidad y salud. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es técnico especialista en Ciencias Ambientales por la misma universidad y Postgrado en Nutrición por la Universidad de Granada. En la actualidad es Profesor Asociado en la Unidad de Fisiología Vegetal del Departamento de Genética, Fisiología y Microbiología en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UCM y Profesor Asociado del Área de Nutrición y Bromatología del Departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Salud de la Facultad de Farmacia de la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Es Académico Numerario de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), Académico de Honor de la Academia Española de Nutrición y Dietética (AEND), miembro del Comité Científico de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y presidente de la Comisión Científica de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED). Su trayectoria profesional anterior incluye su paso por la Unión de Consumidores de España (UCE), la revista Ciudadano de la Fundación Ciudadano y distintas compañías de alimentación y bebidas. Además, es Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ) y también pertenece a otras sociedades científicas en el ámbito de la alimentación, seguridad alimentaria, nutrición y dietética (SENC, AEND, SESAL y SEMED), al Patronato de la FEN y a la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
