Entrevista a la directora general de Salud Pública de Castilla y León
Cristina Granda se incorporó el pasado mes de marzo al cargo de directora general de Salud Pública de Castilla y León. “Lo abordo con ilusión y visión de futuro, porque la Salud Pública juega un papel fundamental para asegurar la viabilidad del sistema sanitario”, destaca. Granda se suma con esta entrevista a la serie de conversaciones con quienes dirigen las estrategias de salud pública de las distintas comunidades autónomas de España iniciada por Kómoda News en 2025.
“Estoy convencida que la inversión en prevención contribuye a la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario. Por eso, esta comunidad mantiene una gran apuesta por la Salud Pública, siendo la región que más recursos destina a esta materia con un 2,6% del gasto sanitario”, recalca.
En prevención de la salud, la Junta lleva muchos años apostando por la prevención a través de la vacunación, con un incremento de un 170% del presupuesto destinado a esta medida en los últimos años. También, desde septiembre, se han impulsado mejoras en la detección precoz de enfermedades raras, con la ampliación del Programa de Cribado Neonatal.
En materia de protección de la salud, Granda subraya que se ha implementado un sistema de vigilancia de mosquitos y garrapatas, que intervienen en la transmisión de enfermedades zoonóticas. “La implementación de sistemas robustos de vigilancia epidemiológica y el uso de técnicas de diagnóstico molecular son esenciales para detectar, controlar y prevenir estos riesgos”, recuerda.
También se ha impulsado la puesta a punto de un sistema integrado de secuenciación genómica de bacterias implicadas en la transmisión de enfermedades a través de alimentos y bebidas y se han actualizado las normas de sanidad mortuoria. Por otro lado, se ha creado y regulado el Registro de personas profesionales sanitarias objetoras de conciencia respecto a las interrupciones voluntarias del embarazo.
“Castilla-León fortalece los sistemas de información en Salud Pública”
Principales desafíos
En cuanto a los principales retos en Salud Pública de la región cita el envejecimiento de la población, el aumento de las patologías crónicas, la necesidad de proporcionar servicios de calidad a una población geográficamente dispersa o las amenazas de nuevos riesgos para la Salud Pública, como la gripe aviar o las enfermedades de transmisión vectorial.
Uno de los más destacados, desde su punto de vista, es afianzar sistemas de información “que nos permitan tener una red de vigilancia más robusta. Es importante impulsar la interoperabilidad de la red de Vigilancia en Salud Pública con otras fuentes de información sobre la salud que nos permitan disponer de información de calidad para la acción en Salud Pública”.
Además, cree relevante afianzar los ámbitos de colaboración para la preparación de posibles crisis sanitarias. “El escenario europeo y mundial actual presenta amenazas globales, multidimensionales e interconectadas que requieren respuestas coordinadas. En ocasiones los desafíos, riesgos y amenazas que afectan a la salud pueden llegar a ser complejos. Y, en estos casos, afianzar colaboraciones estrechas entre distintos departamentos y administraciones es de gran importancia. Por ello, seguiremos trabajando en levantar puentes que permitan la colaboración multidisciplinar”, anuncia.
Apuesta por Una Sola Salud (One Health)
Otra de sus principales apuestas es el abordaje Una Sola Salud (One Health). Como explica, este concepto “viene a fortalecer la coordinación multisectorial necesaria para combatir las amenazas para la Salud Pública derivadas de las interacciones entre humanos, animales y medio ambiente”.
Como ejemplo, cita la pandemia de Covid-19. “Hay un estrecho vínculo entre salud humana, animal y la salud del planeta y su necesario equilibrio tal y como ha integrado la OMS en sus políticas de trabajo. Pero no hace falta retrotraerse a la situación del Covid-19: recientes acontecimientos como la detección de gripe aviar, casos del virus del Nilo Occidental o de enfermedad hemorrágica de Crimea Congo ponen de manifiesto la gran relación entre los animales el medio ambiente y la salud humana”.
De ahí que a través de grupos de trabajo técnicos con varias Consejerías se está iniciando los pasos para colaborar en distintos aspectos de la estrategia Una Sola Salud (One Health). “El primero ha sido incluir esta visión en el V Plan de Salud 2032, que introduce este enfoque de “Una sola salud”, subraya.
Estas ingestas inferiores al 50% no se refieren a la ingesta total del día, si no a los establecidos para la comida principal (almuerzo). Uno de los resultados (déficit calórico) era previsible, pues se está usando este modelo para elaborar dietas de adelgazamiento, como lo constata la bibliografía citada en el artículo, pero no se había alertado que puede conllevar a carencias nutricionales lo que podría probar provocaría déficits nutricionales, lo cual es especialmente preocupante si se usa el modelo para pérdida de peso sin supervisión profesional de la salud. Usando el modelo para población sana (no obesa, ni con otra patología), se debe tener en cuenta que la mayoría de los platos presentaron aportes calóricos considerablemente bajos, insuficientes para la población adulta, especialmente en hombres, a lo que podría sumarse los déficits subclínicos de otros nutrientes.
Otro de los aspectos que se han visto en esta investigación es la alta variabilidad en las cantidades usadas para configurar las raciones. Teniendo en cuenta que los platos lo conformaban un conjunto de 46 estudiantes de nutrición y dietética, previamente formados sobre el modelo del plato de Harvard, se ha encontrado una alta variabilidad interindividual con coeficientes de variación que alcanzaron el 50% en algunos ingredientes, estando en un 20–30% para la mayoría de los alimentos, e incluso en alimentos de fácil fraccionamiento. Por otra parte, se ha evidenciado un sesgo por tamaño del plato, de forma que cuanto mayor era el diámetro del plato, mayor cantidad de comida servían los participantes, superando claramente la proporción teórica esperable por proporción de área del plato. Este efecto “del plato grande” está bien documentado en literatura científica sobre percepción de porciones, pero resulta especialmente relevante aquí porque afecta directamente a la capacidad del modelo para guiar/orientar las raciones adecuadas, sobre todo cuando en ningún momento se establece un tamaño concreto por parte de los promotores del plato Harvard. En cualquier caso, y a pesar del sesgo de tamaño de plato grande, incluso los diámetros superiores (32 cm) producen el déficit de determinados nutrientes.
Se ha determinado que pueden existir claras limitaciones inherentes a este modelo gráfico, ya que el Plato Saludable -al dividir el plato por sectores proporcionales a grupos de alimentos- no ofrece indicaciones sobre densidad energética/calórica, micronutrientes ni raciones exactas, lo que puede generar: una subestimación de alimentos densos en energía, aportes insuficientes de micronutrientes si no se seleccionan alimentos con alta densidad nutricional y una exclusión práctica de guisos, caldos, estofados y platos mediterráneos tradicionales, lo que limita la diversidad alimentaria en nuestro país, lo cual evidencia su origen americano y que no ha tenido una adaptación adecuada al contexto español.
El estudio “Nutritional Assessment of the Healthy Eating Plate”, ha sido realizado por científicos, académicos y técnicos que realizan su actividad profesional en distintas universidades españolas, como la Universidad de Córdoba, la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad CEU San Pablo de Madrid, la Universidad de Valladolid y que pertenecen a academias científicas tan prestigiosas como la Real Academia de Gastronomía, la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo, la Real Academia Europea de Doctores, la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades, la Academia Española de Nutrición y Dietética, la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, la Real Academia Sevillana de Ciencias Veterinarias, Grupo de Investigación del Instituto Maimónides de Biomedicina de Córdoba y la Cátedra de Gastronomía Mediterránea.
Cristina Granda
(27/11/25) Directora general de Salud Pública de Castilla y León
Directora general de Salud Pública de Castilla y León. Es licenciada en Veterinaria por la Universidad de León y graduada en Ciencia Política y de la Administración por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Posee además el Programa de Excelencia en la Gestión Sanitaria de ESADE Business School. Es funcionaria del Cuerpo Nacional Veterinario de la Administración General del Estado desde 2008 y coordinadora de Servicios de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad. Además, es miembro del Comité de Gestión de la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública.
Autor
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Javier Granda Revilla
Javier Granda Revilla es periodista freelance especializado en salud con 28 años de experiencia. Colabora con Demócrata, La Razón, El Confidencial, El Médico Interactivo/Netscape, Gran Vía Radio y LVR, entre otros medios. Es vicepresidente de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), institución que agrupa a más de 600 comunicadores de salud, que le concedieron el Primer Premio a la Mejor Labor de Comunicación. Fue desde 2009 y hasta 2021, profesor de Comunicación Científica en el Máster ESAME de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona. Ha impartido ponencias en la Universidad Complutense de Madrid, en la Universidad de Navarra, en la Universidad de Córdoba, en la Universidad de Valladolid y en la Universidad de La Laguna.