La alimentación en los centros escolares es un debate de actualidad que, a raíz de la aprobación del Real Decreto Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, preocupa a todos los agentes implicados. Se trata de un cambio normativo que afecta no solo a determinados centros educativos, sino también a la salud, la equidad social y la sostenibilidad; representa un gran reto educativo y la oportunidad de convertirse en motor de transformación económica y social. Esta es una de las conclusiones de la jornada organizada por la Confederación ConsumES y la Unión de Consumidores de Galicia con la participación de Kómoda News, un encuentro pionero por su transversalidad y pluralidad que pone sobre la mesa opiniones y desafíos de cara a la aplicación del RD 315/2025 que entrará en vigor en abril de 2026.
El presidente de la Confederación ConsumES, Miguel López Crespo, lideró este encuentro que reunió a representantes del ámbito académico, sanitario, educativo, político y empresarial en un espacio de reflexión plural. En palabras de López Crespo, “una oportunidad única para escuchar voces diversas, contrastar opiniones y construir propuestas hacia un modelo alimentario más justo y consciente desde la infancia”.
La jornada tuvo como invitada especial a la profesora Dra. Marcela González-Gross, Catedrática de la UPM y Presidenta de la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ) que valoró positivamente los avances regulatorios y el reconocimiento del comedor como espacio educativo y de equidad social. La profesora destacó que el nuevo Real Decreto “armoniza la regulación de los comedores escolares para las 17 comunidades autónomas, eliminando algunas disparidades previas, incluyendo a centros públicos, concertados y privados y asegurando un enfoque universal y homogéneo”. También puso en valor la introducción del perfil profesional en nutrición humana y dietética.
Los 23 participantes en el debate aportaron su visión del Real Decreto aprobado por el gobierno el pasado 15 de abril de 2025.

Fotografía: Lorena do Merlo
Marta Barreiro Castro, secretaria general técnica de la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia, subrayó en el foro la importancia de los centros escolares como espacios educadores en salud, incidiendo especialmente en el papel del pescado dentro de una dieta equilibrada. “Nos gustaría que el Real Decreto fuese más ambicioso e incluyese, por ejemplo, las tres raciones semanales de pescado”, afirmó, destacando que “el consumo de este producto es fundamental por sus cualidades nutricionales”. Barreiro advirtió de la caída sostenida en el consumo de pescado en los últimos años, una tendencia que atribuyó tanto al precio como a una cuestión educativa. En este sentido, recordó que desde la Xunta de Galicia están en marcha diversas campañas para fomentar el consumo de productos del mar en distintos formatos y anunció la puesta en marcha del “Bono Peixe”.
Manuel Vila López, secretario general técnico de la Consellería de Educación, puso en valor la experiencia acumulada en Galicia en el ámbito de los comedores escolares. “Hoy en día damos de comer a miles de niños y niñas durante 178 días al año, con una inversión diaria de 300.000 euros. Contamos con más de 450 comedores escolares, un sistema sólido con una larga trayectoria”, explicó. No obstante, también advirtió sobre ciertas limitaciones de la nueva norma: “No se contó con nuestra opinión durante su elaboración, y detectamos que promueve una única cultura gastronómica. Los comedores escolares no pueden asumir toda la responsabilidad: hay otras administraciones con competencias que también deben implicarse”.
Jacobo Rey Sastre, director general de Familia, quiso llamar la atención sobre la exclusión del tramo de 0 a 3 años del ámbito del Real Decreto. Según afirmó, “esto supone una oportunidad perdida para la educación alimentaria temprana”. Y añadió: “En Galicia, más del 60% del alumnado de 0 a 3 años está escolarizado, y en el tramo de 2 a 3 años superamos el 80%. Para muchas familias, el comedor escolar es una pieza clave en la lucha contra la pobreza infantil. Por eso, en las escuelas infantiles gallegas ya se apuesta por menús basados en productos de temporada, de proximidad y de comercio local”.
Blas García, alcalde de Ames y representante de la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP), expresó dudas sobre la viabilidad de la norma por razones económicas: “Sin más recursos, muchos ayuntamientos no podrán llevarla a cabo”.
El director de Axencia Galega de Calidade Alimentaria (AGACAL), Martín Alemparte Vidal, reclamó que se prioricen productos certificados: “la referencia a la proximidad en el decreto no prioriza los productos certificados, lo que sería clave para reforzar el sector primario gallego”. Además, alertó de las “dificultades reales de abastecimiento en algunos comedores, especialmente en entornos rurales”.
Asimismo, desde el Instituto Galego de Consumo, su gerente, Sol Vázquez, aportó al foro la perspectiva del control y supervisión de la calidad en los comedores escolares, donde además los pliegos de condiciones ahora deberán recoger lo indicado en el Real Decreto.
El presidente de Mercasa, José Miñones, valoró el Real Decreto como “un documento base necesario, que marca un punto de partida y que se irá mejorando con el paso de los años”. Destacó especialmente su valor armonizador y preventivo. No obstante, Miñones señaló algunos aspectos que considera mejorables: “Se queda corto en cuestiones como regular los complejos deportivos o los clubes, para dar continuidad a los hábitos saludables más allá de la escuela”. Y concluyó recordando la relevancia institucional del texto: “Es un documento avalado por cinco ministerios”.
Desde el sector empresarial, Juanjo de la Cerda, CEO del Clúster Alimentario de Galicia (CLUSAGA), advirtió de las incertidumbres que suscita la nueva norma en el ámbito productivo y logístico. “Queda mucho campo por desarrollar y es una lástima que no se haya aprovechado esta ocasión”, señaló. También centró la atención en las dificultades de acceso constante a determinados productos: “El producto de proximidad y de temporada no está siempre disponible, y la regulación es excesivamente restrictiva. En abril esto entra en vigor, y hay muchas dudas sobre la mesa”.
Por otro lado, Antonio Recuna, director de Seguridad Alimentaria y Nutrición de Conxemar, aportó al foro una visión crítica desde el sector pesquero. Recuna agradeció los esfuerzos recogidos en el Real Decreto para mejorar la composición de los menús escolares, pero advirtió de errores y limitaciones importantes: “Detectamos fallos en los que intentamos incidir, pero no fueron tenidos en cuenta”. En concreto, señaló el desacuerdo con las raciones de pescado establecidas: “El Real Decreto fija de 1 a 3 raciones semanales, pero la AESAN recomienda 3; se queda por debajo de lo recomendado”. El informe Aladino “refleja que la obesidad infantil está más presente en los hogares con menos capacidad económica. El precio del pescado es una barrera que deberíamos abordar”, añadió, y reclamó un IVA reducido.
Visión de los consejos reguladores
Luis Antonio Vázquez, director de promoción de la IGP Ternera Gallega, centró su intervención en la dimensión educativa e informativa del Real Decreto, destacando que “es fundamental que todos los actores implicados cuenten con la mayor información posible”. Señaló que el texto “introduce recomendaciones importantes” y reconoció que alguna “nos afecta directamente, como la limitación de la carne roja”. Considera clave dejar trabajar a los técnicos que conocen las necesidades nutricionales reales del alumnado. Y concluyó: “con racionalidad, educación a todos los niveles y teniendo en cuenta las aportaciones de todas las partes interesadas, todo puede funcionar mucho mejor”.
Para Joaquín Garrido, gerente de la DOP Mexillón de Galicia, “este Real Decreto nace de espaldas a las DOP, no reconoce de manera explícita los productos con calidad diferenciada certificada, y en su lugar introduce referencias a otros sellos como ASC o MSC”. Para Garrido, esto supone un riesgo: “Introducimos variables que hacen pensar que esas otras certificaciones tendrán más peso en la toma de decisiones cruciales, cuando la trazabilidad y la calidad certificada de las DOP ofrecen una garantía adicional para el consumidor”. Además, manifestó preocupación por la aplicación práctica de la norma: “Este decreto es una buena base, pero temo que pase de ser una herramienta útil a convertirse en una metralleta de sanciones, o que acabe abandonado por no cumplir con las expectativas”.
Manuel María Cancio, director técnico del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica de Galicia (CRAEGA), aportó al foro la perspectiva de la producción ecológica certificada, destacando que el Real Decreto establece que “como mínimo, el 5% del gasto en alimentación escolar debe corresponderse con productos ecológicos certificados, con una trazabilidad garantizada”.
Para Cancio, acercar estos productos a la infancia es fundamental: “Existen estudios que demuestran que los consumidores habituales de producto ecológico son padres con niños pequeños. Por eso, es clave que el alumnado conozca y consuma estos productos desde temprano”.
Sector del catering y restauración
Desde el sector del catering, Sandra Sánchez, directora de zona noroeste de Ausolan, subrayó la importancia de contar con un marco normativo claro: “Es muy importante que se implemente el Real Decreto porque, hasta ahora, sin una regulación concreta, cada uno hacía lo que quería. Está bien que haya una base común”. Explicó que su empresa sirve más de 250.000 menús diarios y aplica estrategias como el Plan NAOS para conformar los menús, aunque reconoció las dificultades: “En el camino encontramos muchas barreras. Este decreto nos da herramientas para rebatir y mejorar”. Sánchez también puso el foco en la relación con las familias: “Queda mucho por hacer, especialmente en el trabajo con ellas”.
En los centros educativos se hacen 5 de las 7 comidas semanales, por tanto se deberá complementar con las de los fines de semana y también con las 7 cenas de la semana, de tal forma que se cumplan con las recomendaciones de las guías alimentarias aprobadas por la AESAN en base a las directrices fijadas por las Sociedades Científicas de Alimentación, Nutrición y Dietética.
Eduardo Sanjurjo, gerente de Kibus, aportó una visión crítica sobre algunos aspectos poco concretos del Real Decreto: “Vemos el texto vago cuando habla de términos como proximidad o temporalidad. Se habla de proximidad, pero referida a la cadena de distribución. Se habla de temporalidad, pero sin vincularla al territorio”. Subrayó que una apuesta más clara por los productores de proximidad permitiría “ganar en circularidad, reducir envases, residuos e incluso los costes”. Para Sanjurjo, el decreto podría profundizar más en la definición de estos criterios para reforzar el impacto social y ambiental positivo del modelo.
El foro contó con la perspectiva del personal de cocina gracias a Sandra Varela, representante de Red Chef 2030 que remarcó la importancia de profesionalizar y garantizar el cumplimiento efectivo del Real Decreto. Recordó que “no cualquier persona puede ejecutar un menú infantil” y reivindicó que el comedor debe ser parte del proyecto educativo del centro para lo que propuso medidas concretas: “Haría falta un menú base común para todos los colegios, abierto a la temporalidad y al recetario local, así como control y coordinación desde las administraciones”. Finalmente, defendió la creación de una figura de supervisión presencial por zonas que combine un nutricionista y un oficial de cocina para garantizar el correcto funcionamiento del sistema.
Distribución
Melisa Pagliaro, directora de Marketing de GADISA, aportó una visión desde el ámbito de la distribución, señalando que “basarse únicamente en prohibiciones no es positivo; debemos incentivar una actitud positiva hacia la alimentación, especialmente entre la juventud”. Además, puso el foco en el reto económico que supone incorporar productos de proximidad y con certificación de calidad: “Pensar que el producto local y certificado va a costar lo mismo que otros productos es una utopía”. Con todo, valoró el espíritu de la norma de manera constructiva: “Que se ponga el tema sobre la mesa ya es un paso importante, y en principio lo veo de forma positiva”.
Partidos políticos y tercer sector
Carmen Pomar, representante del Grupo Parlamentario Popular, puso en valor el trabajo que ya se realiza desde la Consellería de Educación en materia de comedores escolares. Pomar insistió en que “la alimentación y los hábitos alimentarios en la infancia y adolescencia son un tema multifactorial” y que limitar la cuestión a un Real Decreto para los comedores escolares supone “simplificar en exceso”. También señaló que “el Real Decreto peca de falta de realismo económico, social, territorial e incluso geográfico, porque dentro del Estado y de Galicia existen realidades muy diferentes”. Por último, subrayó la importancia de complementar la normativa con la educación curricular.
También intervino Julio Ernesto Abalde Alonso, representante del Grupo Parlamentario Socialista, quien destacó el papel clave de la administración autonómica en la gestión de los comedores escolares. “La Consellería y la Xunta tienen en sus manos una herramienta muy importante para gestionar los comedores. Creemos que es un servicio fundamental tanto para la conciliación de las familias como para la formación alimentaria del alumnado”, señaló. Abalde insistió en que “la Consellería debe ser quien lidere, coordine y supervise ese servicio, siempre en colaboración con los ayuntamientos y con las ANPAs”. Respecto al Real Decreto, afirmó que “no solo tiene un valor educativo, sino también de dinamización de los sectores productivos vinculados a la alimentación”.
Padres y madres
CONFAPA y ANPAs valoraron positivamente la norma, pero señalaron falta de consulta con las familias. Desde la Confederación de ANPAs CONFAPA, su presidente Rogelio Carballo Solla valoró el Real Decreto como “necesario y positivo” al establecer las bases de un marco común que permita avanzar, aunque lamentó la ausencia de diálogo con las familias: “No se nos consultó, pese a nuestra experiencia directa con la realidad de los comedores”. Subrayó que “la nutrición infantil es un problema multidimensional” y advirtió que “hay aspectos del texto que parecen redactados por personas que nunca han pisado un comedor escolar”.
Continuando con la representación de las familias, Elena Rivas, de la ANPA del Colegio Manuel Peleteiro, compartió su valoración positiva del Real Decreto, afirmando que “lo recibimos con mucha alegría y satisfacción, porque había una demanda social real”. No obstante, también señaló ciertas limitaciones: “Echamos en falta que fuese más concreto, ya que a veces es difícil que las familias tengan un criterio claro sobre si el colegio está ofreciendo un buen servicio de comedor”. Rivas destacó que “los padres y madres cada vez tenemos más preocupación por la alimentación de los niños, porque sabemos que influye en su desarrollo neuronal, físico y en su capacidad de concentración”. Y añadió: “Las ANPAs actuamos como canal para mejorar los comedores, fortalecer la confianza de las familias y fomentar la educación en hábitos alimentarios saludables”.
Por su parte, Gloria Bernárdez, presidenta de la Asociación de Celíacos de Galicia, puso en valor el trabajo que llevan desarrollando desde hace años con las administraciones y ANPAs para garantizar la seguridad alimentaria del alumnado celíaco. “Llevamos tiempo colaborando en formación y apoyo desde la cocina hasta el servicio”, señaló, al tiempo que expresó su decepción: “Nos reducen a un párrafo; creemos que se ha perdido, una vez más, una oportunidad importante”.
La visión del dietista nutricionista
Desde el ámbito de la salud, Uxía Rodríguez Lavandeira, vicepresidenta del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas, destacó el potencial del nuevo Real Decreto como herramienta para mejorar la calidad nutricional en los centros escolares con cocina propia. “Este Real Decreto nos va a permitir ayudar y educar a muchos colegios donde, hasta ahora, los menús eran elaborados sin supervisión profesional”, explicó. No obstante, también mostró reservas respecto a las frecuencias alimentarias que establece la norma: “No compartimos ese apartado porque, simplemente, no cuadran los números; es muy difícil de aplicar en la práctica”. Aun así, subrayó que “los comedores escolares pueden ser un espacio clave para mejorar los hábitos alimentarios de la infancia”.
Referencias
Puedes escuchar el debate completo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=jz8x42GXPGw
