La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que afecta a más de tres millones de personas en España. Esta cifra la convierte en la cuarta enfermedad crónica más prevalente, especialmente en mujeres: el 80% del total de pacientes lo son y una de cada cuatro mujeres mayores de 50 años la padece. Uno de los aspectos más preocupantes de la osteoporosis es que el envejecimiento de la población está causando un aumento progresivo del número de fracturas en los huesos. Los cálculos señalan que, en 2030 se alcanzarán 420.000 fracturas óseas por fragilidad anuales, lo que supone un aumento del 30% respecto a la actualidad y, por tanto, un reto muy relevante para el sistema sanitario español.

Estas fracturas tienen muchas implicaciones. Entre otras, hospitalizaciones prolongadas, pérdida de autonomía y un alto coste asistencial, tanto por la atención médica como por la rehabilitación y los cuidados posteriores.

Además, la reincidencia de fracturas en pacientes no diagnosticados o sin tratamiento agrava la carga sobre el sistema y evidencia la necesidad de mejorar la prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad.

Otro aspecto que debe tomarse en cuenta es que la osteoporosis puede pasar desapercibida incluso en las fases avanzadas de la enfermedad: apenas una de cada cinco pacientes relaciona sus fracturas con la osteoporosis. La falta de percepción y los diagnósticos tardíos que conllevan agravan el impacto en la calidad de vida de las pacientes.

Para proporcionar información de calidad, la Asociación Española de Pacientes con Osteoporosis (AECOS) ha lanzado el programa OsteoExpert, un proyecto integral de formación, divulgación y acompañamiento para pacientes, familiares y cuidadores con la participación de los profesionales sanitarios.

“Los pacientes se enfrentan a múltiples retos y temores. Con OsteoExpert queremos darles voz, ofrecer información contrastada, cercana y amena, y poner en valor el papel de la prevención y la adherencia terapéutica”, afirma Raquel Sánchez Sanz, presidenta de AECOS.

La osteoporosis puede pasar desapercibida incluso en las fases avanzadas de la enfermedad

“Este planteamiento integral dota al programa de un especial valor, rigor y calidad. Es una oportunidad para visibilizar temas habitualmente olvidados, como la incidencia de la menopausia en la salud ósea y su impacto en la vida personal y profesional de las mujeres”, añade Beatriz Soto, secretaria general de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO), que ha colaborado en la iniciativa.

Dar visibilidad

Otra iniciativa destacada, celebrada con motivo del Día Mundial de la Osteoporosis que se celebra cada 20 de octubre, ha sido impulsada por la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM), AECOS y FHOEMO: la jornada de concienciación ‘Fortalecer es’ ha tenido como objetivo dar visibilidad tanto a la osteoporosis como a sus consecuencias en la calidad de vida de las personas que la sufren, con una sesión de ejercicios osteosaludables adaptados a las necesidades de las personas con la patología.

La doctora Pilar Aguado, reumatóloga del Hospital Universitario La Paz de Madrid y miembro de la junta directiva de SEIOMM, recalcó tras la jornada “que cualquier actividad física adaptada a las necesidades de las personas que padecen osteoporosis contribuye a fortalecer los huesos, mejorar el equilibrio y prevenir caídas. Diversos estudios han demostrado que el ejercicio físico no solo favorece la movilidad y la autonomía, sino que también reduce el riesgo de fracturas y refracturas óseas. Por ejemplo, la intervención con ejercicio reduce el riesgo de fracturas relacionadas con caídas en adultos mayores en un 26%.

Por su parte, Beatriz Soto, paciente de osteoporosis, patrona y secretaria de FHOEMO, recordó que la osteoporosis “no solo afecta a los huesos, sino que condiciona nuestra vida diaria. El acompañamiento por parte del entorno y a nivel psicológico, por parte de los profesionales, es fundamental para mitigar la soledad y la incomprensión que sentimos ante un diagnóstico temprano.”

Las fracturas no solo limitan la movilidad, sino que pueden generar ansiedad, miedo a caerse, dependencia y problemas emocionales

Raquel Sánchez, paciente de osteoporosis y miembro de AECOS agregó que “las personas que ya hemos sufrido una fractura ósea, vivimos con la constante preocupación de sufrir una nueva fractura, por lo que necesitamos información veraz, apoyo y herramientas prácticas para gestionar nuestra enfermedad, y que las autoridades sanitarias y los profesionales se centren en prevenir las refracturas, que pueden marcar la diferencia entre mantener nuestra independencia o depender de otros”.

Estas fracturas, como insisten los expertos, no solo limitan la movilidad, sino que pueden generar ansiedad, miedo a caerse, dependencia y problemas emocionales. Cada nueva fractura aumenta el riesgo de complicaciones médicas y repercute en la calidad de vida y autonomía de las pacientes, subrayando la necesidad de intervenciones tempranas y efectivas.

Las Unidades de Fractura (FLS) juegan un papel clave como modelo asistencial para la prevención de refracturas, ofreciendo un abordaje multidisciplinar que incluye identificación, diagnóstico, tratamiento y seguimiento a largo plazo. Sin embargo, solo el 15% de los hospitales en España cuentan con estas unidades, lo que evidencia la necesidad de su expansión para mejorar la atención y reducir la incidencia de nuevas fracturas.

La doctora Pilar Aguado es reumatóloga del Hospital Universitario La Paz de Madrid y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM). 

Raquel Sánchez es paciente de osteoporosis y presidenta de la Asociación Española de Pacientes con Osteoporosis (AECOS).

Beatriz Soto es paciente de osteoporosis, patrona y secretaria general de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO).

Javier Granda Revilla es periodista especializado en salud.