bibiana medialdea

Bibiana Medialdea asumió recientemente el cargo de presidenta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). En esta entrevista, en exclusiva para Kómoda News, repasa el buen momento de la seguridad alimentaria, la importancia de la comunicación en este ámbito, sus principales líneas de trabajo al frente de la AESAN y la necesidad de incorporar la salud y la nutrición saludable en todas las políticas, protegiendo especialmente a la infancia.

La presidenta de AESAN recalca que tanto en España como en toda la Unión Europea, la seguridad alimentaria “ha alcanzado las más altas cotas de nuestra historia”. En su opinión, se debe, “en gran parte”, a la reglamentación europea puesta en marcha desde el año 2002, que se basa en el análisis del riesgo y que consta de tres elementos.

El primero es la evaluación del riesgo que, de forma independiente, evalúa los datos y la información científica más sólida y actual. En la Unión Europea la realiza la EFSA y, en España, el Comité Científico de la AESAN.

En segundo término, la gestión del riesgo, a través de medidas de gestión -tanto legislativas como no legislativas-, para minimizar o eliminar los riesgos asociados a los alimentos y bebidas, así como constatar su cumplimiento mediante la realización de controles oficiales.

Por último, la comunicación del riesgo para informar de manera adecuada a las personas consumidoras y a los operadores alimentarios del resultado de las anteriores.

“Las cifras hablan por sí mismas: en España hay cerca de 7.000 profesionales de la Administración que trabajan de forma coordinada para garantizar la seguridad de los alimentos que se ponen a disposición de la ciudadanía, más de 70 laboratorios públicos para analizar alimentos y materiales en contacto con alimentos, tenemos más de 500.000 establecimientos alimentarios censados y sometidos a control oficial y se realizan 490.000 inspecciones y auditorías sobre los mismos, con el fin de mejorar el cumplimiento de la normativa de higiene alimentaria y bienestar animal”, destaca.

Tanto en España como en toda la Unión Europea, la seguridad alimentaria ha alcanzado las más altas cotas de nuestra historia

Como recuerda, “hay determinados aspectos que causan gran preocupación a nivel global y que, por supuesto, abordaremos de forma conjunta con la UE, como los fitosanitarios o los aditivos utilizados en el procesado de alimentos (la reducción de exposición a los sulfitos o la prohibición del uso del bisfenol A). Sin duda, la máxima prioridad de esta agencia, de la EFSA y de la Comisión Europea, es garantizar que los alimentos y bebidas puestos a disposición de la población sean seguros tanto para la salud humana como para el medioambiente”.

Por estos motivos, en el contexto de las políticas verdes de la UE y de garantizar las mismas condiciones a los productos procedentes de terceros países que a los producidos en la UE, Medialdea insiste que se seguirá rechazando las tolerancias a la importación. “Esto es, que no se pueda importar alimentos tratados con plaguicidas que están prohibidos en la UE por cuestiones medioambientales”, explica.

Saber comunicar

Por otro lado, recalca que saber comunicar todos estos aspectos es “fundamental. La comunicación en seguridad alimentaria es un elemento transversal tanto en su evaluación como en su gestión. Por ello, es esencial la transparencia a la hora de realizar un dictamen científico y hacerlo público. Y es tarea de la Administración explicar exhaustivamente las medidas de gestión que pudieran derivarse de ello. Ya que, si no se comprenden, difícilmente van a implementarse de forma adecuada”.

En cuanto a las líneas de trabajo más destacadas se plantea para su presidencia de AESAN, resume que su objetivo es: “dar un nuevo impulso a las acciones que ya se vienen realizando desde esta agencia. Impulsaremos los trabajos para la adopción de importantes proyectos normativos iniciados, para proteger el derecho a la salud de la infancia: el Real Decreto para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos, que tiene como objetivo garantizar el mejor acceso a alimentos seguros, nutritivos y saludables en estos entornos y el Real Decreto sobre regulación de la publicidad de alimentos y bebidas, enfocada al público infantil, que persigue reducir de forma efectiva la presión publicitaria de alimentos no saludables dirigida a menores”.

Por otro lado, para modernizar la inspección y reducir la burocracia en los controles para todo el sector alimentario, se está elaborando el Real Decreto sobre controles oficiales. Además, está en desarrollo una base de datos de controles oficiales a nivel nacional que permitirá evaluar tendencias, localizar los puntos de mayor problemática y, por tanto, dónde se tienen que priorizar los controles.

“Continuamos trabajando en un mejor control de los alimentos comercializados a través de Internet, armonizando los controles a nivel europeo y dando información a la ciudadanía a través de nuestra página web para que conozcan sus derechos respecto a estos productos”, añade.

Uno de los aspectos clave pasa por incorporar políticas de salud y nutrición saludable de manera transversal en otras políticas, como economía, medio ambiente o sostenibilidad. Para Medialdea, se debe participar y colaborar “con todos los Ministerios en los grupos relacionados con nuestros temas. Somos miembros del Observatorio de salud y cambio climático, de la Comisión Interministerial de Biomonitorización Humana, del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación, del Plan Nacional Contra la Obesidad Infantil o de la Comisión Nacional de Coordinación del Plan Nacional de Investigación de Residuos entre otros; además de los coordinados desde la propia AESAN”.

Efecto del cambio climático en la alergia alimentaria

En la última revista publicada del comité científico de AESAN, uno de los temas relevantes es el efecto del cambio climático en la alergia alimentaria, incluyendo la seguridad alimentaria y la nutrición. “El informe señala cómo los gases de efecto invernadero aumentan el contenido de algunos alérgenos en el polen. Y que, debido a la reactividad cruzada que se produce entre los alérgenos del polen y los de los alimentos, existe una mayor posibilidad de sufrir alergia alimentaria. Otro aspecto que también destaca el informe es cómo la disminución de la biodiversidad de las plantas provocada por el cambio climático se puede asociar con una mayor predisposición a desarrollar alergias alimentarias, ya que al reducirse el número de antígenos a los que estamos expuestos en las primeras etapas de la vida, se puede reducir la capacidad de tolerancia de nuestro organismo”, detalla.

El entorno escolar es clave

Otra de las iniciativas de AESAN es una campaña para comedores escolares. Como explica, “nuestro objetivo principal fue y es incidir en el entorno escolar, que entendemos clave para estimular patrones alimentarios saludables y sostenibles y promover comportamientos que pueden mantenerse hasta la edad adulta. Muchos escolares consumen en los centros al menos una comida diaria -generalmente la del mediodía- lo que convierte a esta medida en un eje igualador de acceso social a estos alimentos. Mucho se puede decir sobre la importancia de la educación, de comer sano y saludable, la producción local, sobre la sostenibilidad.

Pero algo tan pragmático y cotidiano como la comida diaria determina sustancialmente todas estas cosas para toda una nueva generación. Por ello, el comedor escolar no es un servicio que se limite exclusivamente a proporcionar alimentos, sino que atiende también a la educación para la salud y la higiene, al tiempo que educa en valores como la responsabilidad y la convivencia, contribuyendo a disminuir las desigualdades socioeconómicas al ofrecer a los escolares de familias más vulnerables la oportunidad de acceder a una alimentación saludable y equilibrada, desde edades tempranas”.

Es prioritario para AESAN culminar la tramitación del proyecto de Real Decreto para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos

La estrategia NAOS cumple el año que viene 20 años. Desde su punto de vista, el balance “es positivo, son muchas las actividades realizadas y muchos los hitos alcanzados, sin olvidar el respaldo legal que dicha estrategia obtuvo con la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición del 2011”.

No obstante, considera que queda “mucho por hacer”, a la vista de las prevalencias del sobrepeso y la obesidad en la población española, “con especial referencia en la población infantil, cifras alarmantemente altas -inadmisiblemente altas diría- que hacer que todavía sean muchos los retos que tenemos pendientes. En este sentido, es prioritario para AESAN culminar la tramitación del proyecto de Real Decreto para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos. Asimismo, entendemos clave reducir la presión del marketing y publicidad de alimentos y bebidas en los menores. Y, por ello, es prioritaria la aprobación de una norma que restrinja la publicidad de alimentos y bebidas con elevado contenido en grasas, azúcares y sal dirigida a población infantil.

Vigilar la obesidad infantil

Por otro lado, Medialdea anuncia que continuará, a través del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad, vigilando la situación nutricional de la población “y colaborando con la Región Europea de la OMS en la vigilancia epidemiológica de la obesidad infantil. De hecho, ya hemos finalizado el trabajo de campo del Estudio Aladino 2023, nos encontramos en fase de explotación de datos y esperamos poder publicar en los próximos meses un informe actualizado sobre la situación ponderal de los escolares de 6 a 9 años en España, que nos permitirá no solo medir la tendencia de estas cifras desde el inicio del estudio en el año 2011, sino también compararnos con el resto de los países de la región europea de la OMS”.

Por último, Medialdea adelanta que se va a seguir avanzando “en nuestra política de reformulación o mejora de la composición de los alimentos y bebidas puestos en el mercado, en la implantación de un modelo de etiquetado frontal en línea con la Comisión Europea, en la necesidad de seguir sensibilizando y concienciando a la población sobre los beneficios para la salud humana y planetaria de una alimentación saludable y sostenible. Todo ello, en estrecha colaboración con otras entidades de la Administración General del Estado en el marco del Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil”.

AESAN también ha realizado campañas sobre alimentación saludable y sostenible. “Tiene que ser sostenible para poder ser universalmente accesible a toda la población”, indica, para recordar a continuación que, en la evaluación del impacto ambiental asociado a los patrones de consumo realizado por el Ministerio de Consumo en 2022, la alimentación era la que mayor impacto ambiental tenía respecto al resto de áreas y productos estudiados.

La disminución de la biodiversidad de las plantas provocada por el cambio climático se puede asociar con una mayor predisposición a desarrollar alergias alimentarias

“Estamos viendo a diario los problemas derivados del cambio climático y cómo afectan a la producción de alimentos. Por tanto, nadie es ajeno a esta problemática, pero quizá sí que es necesario concienciar a la ciudadanía de su importante papel a la hora de proteger el medioambiente, también a través de su alimentación. Esto se consigue con formación y educación en salud a distintos niveles, adaptando los materiales divulgativos a los grupos de población específicos a los que nos dirigimos”, propone.

Para ello, se han puesto en marcha campañas institucionales, se han publicado las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles y se han colgado en redes sociales vídeos explicativos sobre cómo reducir, en el día a día, el desperdicio alimentario. “Es posible reducir el desperdicio alimenticio en los hogares con pequeños gestos, como identificar correctamente la diferencia entre fecha de consumo preferente y fecha de caducidad, saber colocar adecuadamente los alimentos en la nevera para que se conserven más tiempo, hacer conservas caseras de aquellas verduras y frutas de temporada o programar los menús semanales para ajustar la compra a nuestras necesidades”, recomienda.

Mejorar el control de la cadena alimentaria

Otras iniciativas de AESAN pasar por dar continuidad “a los trabajos iniciados, manteniendo contacto con todas las partes interesadas para lograr los mayores consensos y éxitos en su consecución. En el Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria (PNCOCA) es el documento que describe los sistemas de control oficial a lo largo de toda la cadena alimentaria en España, desde la producción primaria hasta los puntos de venta al consumidor final, tiene como horizonte el 2025 y comenzaremos a trabajar en una nueva versión con todos los ministerios implicados y las comunidades autónomas, con el fin de actualizar en el proceso de la mejora continua de este plan”.

“Si en España podemos garantizar que los alimentos que consumimos son los más seguros del mundo, junto con los del resto de la UE, es gracias al trabajo y coordinación del Sistema de Control Oficial de la Seguridad Alimentaria que funciona tanto a nivel de la UE como a nivel nacional y vela las 24 horas de los 365 del año para que esto sea así. Este sistema está basado en dos pilares fundamentales: el control y la inspección tanto de las empresas alimentarias como de los alimentos. La misión tanto del Centro Nacional de Alimentación (CNA) como del resto de laboratorios de referencia de nuestro país es garantizar que la toma de decisiones en el control y la inspección oficial estén respaldadas por la evidencia científica, como el mayor garante de transparencia y responsabilidad”, subraya. 

“Y para finalizar, estamos de nuevo de aniversario, pues este año 2024 se cumple el 50º aniversario del CNA, uno de los laboratorios de referencia dependientes de AESAN”, concluye.

Bibiana Medialdea es presidenta de AESAN y secretaria general de Consumo y Juego del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.  Ocupaba con anterioridad, y desde el año 2020, el puesto de directora general de Consumo. Es doctora en Economía y experta en Desigualdad, Cooperación y Desarrollo por la Universidad Complutense. En esta misma universidad, ha trabajado desde 2012 como profesora de Economía en el Departamento de Economía Aplicada, Estructura e Historia de la Facultad de Económicos y Empresariales. Antes fue profesora en la Facultad de Económicas y Empresariales en la Universidad de Valladolid.

Entre 2016 y 2017, Bibiana Medialdea fue, además, coordinadora del Consejo Académico Asesor de la Auditoría Ciudadana Municipal de la Deuda y las Políticas Públicas del Ayuntamiento de Madrid. También trabajó como investigadora en el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud entre 2010 y 2011, y en el Instituto de Estudios Fiscales, Ministerio de Economía y Hacienda entre 2009 y 2010. Así mismo, fue miembro del consejo de redacción de “Claves de la Economía Mundial”, del Instituto de Comercio Exterior y del Instituto Complutense de Estudios Internacionales.

Javier Granda Revilla es periodista freelance especializado en salud con 25 años de experiencia. Colabora con El Mundo, Diario Médico, La Razón, Muy Interesante, El Confidencial y Forbes, entre otros medios. Es vicepresidente de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), institución que agrupa a más de 600 comunicadores de salud, que le concedieron el Primer Premio a la Mejor Labor de Comunicación. Es también miembro de la Asociación Española de Comunicación Científica y de Comunica Biotec. En 2021 fue premiado por la Sociedad Española de Hematología y Hemostasia por un reportaje publicado en Diario Médico.