Nuria Gayán, directora general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, recalca en esta entrevista en Kómoda News que las políticas de todo tipo “pueden tener importantes repercusiones sobre la salud de la población. Por ello, lograr los objetivos de salud pública cada vez pasa más por la intervención de otros muchos organismos y autoridades no sanitarias”.
Para incorporar la salud en todas las políticas del gobierno de la comunidad autónoma, recuerda que existen grupos de trabajo y fórmulas de coordinación entre Departamentos. “Pero, sin duda, la herramienta más importante va a ser la implantación de la evaluación de impacto en salud”. Para ello, se ha creado recientemente dentro de la dirección general de Salud Pública una nueva unidad que va a medirla.
“Gracias a esta evaluación podremos prever y analizar las repercusiones sobre la salud de nuevas normativas, planes o proyectos y realizar las recomendaciones que corresponda en cada caso, para reducir los impactos negativos garantizando un alto nivel de protección”, recalca. Además, servirá “para potenciar los impactos positivos: es decir, aquellas actuaciones que concilien los objetivos no sanitarios de esas políticas con la protección y mejora de la salud de la población”.
Entre las diferentes líneas de trabajo, Gayán destaca los programas de promoción de la salud que se llevan a cabo en el ámbito educativo, en las empresas o en la comunidad.
“En el ámbito escolar, cabe destacar el proyecto europeo JACARDI (Acción Conjunta europea sobre Enfermedades Cardiovasculares y Diabetes), para la prevención de enfermedad cardiovascular: lo estamos llevando a cabo en 15 centros escolares de Aragón, que forman parte de la red de escuelas promotoras de la salud. Se trata de un proyecto piloto dirigido a intensificar la alimentación saludable y la actividad física en la infancia, con el asesoramiento al profesorado, la formación de los padres y madres y tutores y cuidadores para garantizar un entorno escolar saludable. En función de los resultados obtenidos, se pretende extender estas intervenciones a más centros educativos”, anuncia.
Nuevo plan de adicciones
En adicciones, Gayán destaca las subvenciones que se conceden a los programas especializados que llevan a cabo las entidades locales. También el nuevo plan de adicciones del gobierno de Aragón que se encuentra en fase de redacción y, en breve, se va a someter a participación pública.
“En este plan se recogen actuaciones de prevención y de abordaje de las adicciones, desde el Departamento de Sanidad y de otros Departamentos del Gobierno en sus ámbitos de competencias, como educación, bienestar social o interior, entre otros. Además del tabaquismo y el alcohol, este plan incluye las adicciones a todo tipo de sustancias y también las adicciones comportamentales, como la referida a los juegos de azar o las apuestas deportivas”, señala.
Respecto a las infecciones de transmisión sexual, subraya las actuaciones de vigilancia, la educación sanitaria dirigida a jóvenes en los centros educativos y las acciones de prevención y educación sanitaria a colectivos de riesgo, “para las cuales colaboramos con entidades del tercer sector, a las que también va dirigida una línea específica de subvenciones”.
Seguridad alimentaria, aspecto fundamental
La seguridad alimentaria, desde su punto de vista, “es uno de los principales campos de trabajo de la salud pública. Forma parte del área de protección de la salud, en la que ejercemos la autoridad inspectora para garantizar la seguridad de los productos alimenticios que consumimos a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde mataderos hasta comercios minoristas y establecimientos de hostelería. Además, la protección de la salud incluye la inspección y control de la sanidad ambiental, de las zoonosis y la preservación de un entorno de vida saludable en los espacios públicos. Estos servicios de protección ambiental se realizan en todo el territorio contando con 314 profesionales sanitarios especializados, principalmente farmacéuticos y veterinarios. Además, se cuenta con el apoyo del Laboratorio de Salud Pública”.
Entre los instrumentos de planificación de la actividad inspectora, destaca el Plan Autonómico de Control de la Cadena Alimentaria de Aragón (PACCAA), el Plan Marco de Sanidad Ambiental (PLAMSA), o el Plan de investigación de residuos.
Salud laboral
“En cuanto a la salud laboral, tenemos competencias en la prevención y detección de enfermedades profesionales. Hemos puesto en marcha el nuevo sistema de comunicación de sospechas de enfermedades profesionales por parte de los profesionales sanitarios de Atención Primaria y Hospitalaria. También tenemos competencias en la promoción de la salud en las empresas, y para ello contamos con la Red Aragonesa de Empresas Saludables, en cuyo impulso participamos la dirección general de salud pública y la dirección general de trabajo del gobierno de Aragón”, enumera.
Estructura reforzada
Uno de los ejes de su gestión gira en torno a la reforma de los servicios de salud pública. Como detalla, “consistirá en un refuerzo de los servicios de salud pública. Para ello, propone la transformación de la actual Dirección General de Salud Pública en un organismo público: el Instituto de Salud Pública de Aragón (ISPA), al que se incorporará todo su personal actual para lograr una estructura reforzada y acorde a la realidad del siglo XXI”.
“Con el nuevo Instituto -prosigue- se pretende dotar a la salud pública de una identidad propia, mayor flexibilidad para respuesta rápida ante crisis sanitarias o futuras pandemias, autonomía de gestión al disponer de ingresos y presupuesto propio, dotarle de mayores recursos materiales y humanos, seguir impulsando la transformación digital y actualizar su modelo territorial”.
Papel clave de Atención Primaria y Enfermería
Gayán considera que el papel de la Atención Primaria y de sus profesionales es “fundamental” para desarrollar los programas y las acciones de salud pública en el ámbito comunitario. “Venimos de un modelo del sistema sanitario demasiado centrado en la actividad asistencial y, dentro de ésta, centrado en el hospital, que ponía mucho más el foco en restaurar la salud individual que en la prevención y la promoción de la salud de la colectividad”, recuerda.
En su opinión, sin olvidar el papel principal de la Atención Primaria en la vigilancia epidemiológica o en el desarrollo de programas de prevención como inmunizaciones y cribados, “sigue siendo necesario evolucionar conjuntamente hacia un modelo distinto de sistema sanitario, generador de salud y en el que la salud pública esté mucho más presente en la agenda de todos los profesionales, y en particular de los equipos de Atención Primaria. Podemos destacar como elementos de este nuevo modelo las estrategias de salud comunitaria o la recomendación de activos de salud”.
En cuanto a la Enfermería, considera que cada vez “es más patente” que va a tener un papel “cada vez más relevante dentro del sistema sanitario, a todos los niveles, y esto también es aplicable al campo de la salud pública. En este sentido, es un gran avance disponer de la nueva especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria, que podrá dar un impulso a la promoción de la salud en la comunidad, y sin duda será una pieza clave en el engranaje de una colaboración multidisciplinar con médicos y otras profesiones como trabajo social, que es muy necesaria”.
¿Cómo responder a los retos del cambio climático?
La dirección general de Salud Pública participa en la gobernanza para responder a los retos del cambio climático, en el seno del Consejo Aragonés del Clima, con el resto de los agentes implicados de la administración, del mundo científico y del conjunto de la sociedad aragonesa.
Los retos más importantes para la salud pública, como señala, son los relacionados con las temperaturas extremas y la aparición de enfermedades emergentes y reemergentes.
“Entre las actuaciones que podemos destacar están los planes de prevención frente a las temperaturas extremas y el nuevo plan de vigilancia y control de enfermedades transmitidas por vectores, que se encuentra en elaboración, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, y que ya ha desplegado experiencias piloto en Zaragoza, Utebo, Binéfar y Alcañiz. En septiembre se iniciará en la sierra de Albarracín”, anuncia.
Incorporar el abordaje Una Sola Salud (One Health)
“Esta dirección general de salud pública es una firme impulsora del enfoque One Health y trabaja coordinadamente en este enfoque con la Dirección General de Asistencia Sanitaria, el Servicio Aragonés de Salud, la Universidad de Zaragoza, el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, el Departamento de Agricultura, y resto de agentes públicos y privados implicados”, recalca Gayán.
Como ejemplos de acciones que muestran este abordaje cita, además del plan de vigilancia y control de vectores, el programa de IRAS-PROA del Departamento de Sanidad, que tiene entre sus fines el abordaje de las resistencias a los antimicrobianos, o el impulso del programa de secuenciación integral de patógenos de Aragón (SEIPA), junto con el Servicio Aragonés de Salud, el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud y el Departamento de Agricultura. Permite realizar la secuenciación del genoma de patógenos, incluido el estudio de genes de resistencia, tanto procedentes de muestras humanas, de origen animal, o muestras de alimentos, que tiene un gran potencial en la investigación de enfermedades y brotes”, aclara.
Una de las actuaciones más destacadas de su departamento se produjo cuando apareció un protozoo en las aguas del río Queiles, que causó un brote de gastroenteritis que afectó a las localidades de Tarazona, Novallas, Torrellas y Los Fayos.
“Precisó de un despliegue operativo complejo con la intervención de muchos agentes, en un gabinete de crisis coordinado por el Consejero de Sanidad y la dirección general de Salud Pública, con diversas líneas de trabajo, entre las que destacan la vigilancia epidemiológica de los casos y de la evolución de la curva epidémica, con la participación del Servicio Aragonés de Salud y la actuación de inspección y control de salud pública durante toda la crisis, que incluyó la adopción de las primeras medidas de intervención y respuesta rápida, restringiendo el consumo de agua de boca, así como la coordinación con las actuaciones y medidas realizadas por los Ayuntamientos afectados, destacando especialmente el Ayuntamiento de Tarazona, donde se inició el brote epidémico”, detalla.
Además, hubo que organizar el suministro de agua potable en cisternas, llevado a cabo desde la dirección general de Interior y Emergencias y la investigación analítica del agente causal, primero en muestras de heces humanas y, una vez identificado el protozoo causante, la investigación de su presencia en aguas de los abastecimientos afectados, de la captación del río Queiles, y de aguas brutas del río, con la colaboración de laboratorios acreditados.
A continuación, se investigó el foco contaminante, “mediante un complejo trabajo de campo en el entorno, con la colaboración de los departamentos de medio ambiente y agricultura y de la Guardia Civil a través del Seprona, foco que no ha podido llegar a identificarse con claridad”.
En paralelo, se implantaron tratamientos biocidas extraordinarios en las redes de abastecimiento por parte de una empresa especializada y la instalación definitiva de nuevos tratamientos ultravioleta para garantizar la eliminación del protozoo y sus quistes en el agua de consumo, actuaciones que fueron financiadas y ejecutadas por el Instituto Aragonés del Agua. La redacción de protocolos de control fue realizada en colaboración con la dirección general de Interior y Emergencias.
En marcha una unidad de alertas
Otro aspecto prioritario es la puesta en marcha de una unidad que se ocupa de planificar, organizar y evaluar la respuesta a las alertas de salud pública, de la organización del sistema de guardias de salud pública las 24 horas del día los 365 días, en coordinación con los servicios provinciales de sanidad. También se encarga de la revisión y actualización periódica de los protocolos y procedimientos de actuación y de la documentación del sistema de atención a alertas, de la gestión de la información y de la formación del personal en esta materia.
“Está en elaboración un Real Decreto estatal que aprobará un plan nacional de preparación y respuesta rápida frente a emergencias de salud pública. Establecerá también la obligación de las Comunidades Autónomas de contar con planes de preparación y respuesta rápida en su ámbito territorial. La unidad de coordinación de alertas tendrá la función de impulsar el trabajo en equipo multidisciplinar con el resto de las direcciones generales y organismos públicos adscritos al Departamento de Sanidad y con los departamentos con competencias en materia de alertas y emergencias que puedan afectar a la salud pública, para la elaboración de ese plan autonómico de preparación y respuesta rápida, que nos permita hacer frente a futuras situaciones de emergencias y crisis sanitarias”, anuncia.
Por último, Gayán señala que el mayor valor que tienen los servicios de salud pública “son sus profesionales. Quiero aprovechar para expresar mi mayor reconocimiento por su labor, que no es lo suficientemente conocida. Y señalar que uno de los aspectos fundamentales que se están abordando en la reforma de la salud pública es el que se refiere a la captación y retención del talento de estos profesionales”.
Como concluye, “tenemos el reto de conseguir el relevo generacional, especialmente complicado en las profesiones de medicina y enfermería, además de lograr mayor estabilidad laboral en puestos de veterinarios de mataderos y en el medio rural. Y esto debe ser tenido cuenta en las políticas de personal y en el proceso de reforma emprendido”.
Nuria Gayán Margelí es licenciada en Farmacia por la Universidad de Barcelona y Doctora en el área de Salud Pública por la Universidad de Zaragoza. Además, es Máster en Administración Sanitaria por la Escuela Nacional de Sanidad, Máster en gestión del medio ambiente por la Open International University de Naciones Unidas, Máster en productos farmacéuticos por la Universidad San Jorge y Máster en enfermedades infecciosas por la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias. Es funcionaria del Cuerpo de Farmacéuticos de Administración Sanitaria del Gobierno de Aragón desde 1989. Ha ocupado diferentes puestos en los departamentos de Sanidad y Medio Ambiente, entre ellos: farmacéutica de Salud Pública, Jefa de Sección de Residuos Urbanos, Jefa de Servicio de Residuos Industriales, Jefa de Servicio de Planificación Ambiental, Jefa de Servicio de Control Ambiental, Jefa de Sección de Información Ambiental, Jefa de Sección de Ordenación Farmacéutica y Asesora Técnica en Acción Exterior. Foto: Gobierno de Aragón.
Fotografía: Gobierno de Aragón
Javier Granda Revilla es periodista freelance especializado en salud con más de 25 años de experiencia. Colabora con El Confidencial, Demócrata, La Razón, El Médico Interactivo/Medscape Spain y Muy Interesante, entre otros medios. Es vicepresidente de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), institución que agrupa a más de 600 comunicadores de salud, que le concedieron el Primer Premio a la Mejor Labor de Comunicación.
