Litiasis renal: recomendaciones dietéticas
La urolitiasis, también llamada nefrolitiasis, es una de las enfermedades más antiguas, ligadas al estilo de vida y a la geografía. La nutrición es clave para el manejo y prevención de la formación de cálculos urinarios. Cuando no existe riesgo metabólico, beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día, moderar el consumo de sal, mantener una ingesta normal y reducir las proteínas de origen animal es fundamental para su prevención. Para el diagnsotico es útil clasificar la litases en conjuntos, sea por la composición química, origen metabólico, factores riesgo y opciones de tratamiento.
La litiasis renal, una de las enfermedades más antiguas conocidas, ha afectado a la humanidad durante siglos, imponiendo una carga considerable a los pacientes y a los sistemas de salud en todo el mundo debido a su alta incidencia y tasas de recurrencia
En el presente, la urolitiasis se ha convertido en una afección global -que hay que enfocarla dentro de los sistemas complejos- reconocida como uno de los problemas médicos más graves. Estudios epidemiológicos recientes revelan que la incidencia de urolitiasis en la población del siglo XIX en Europa es bastante similar a la del siglo XX en Asia.
Alta prevalencia de la enfermedad
La urolitiasis es una enfermedad con una alta prevalencia y con una incidencia que ha aumentado considerablemente en las últimas dos décadas. Los datos de la literatura sugieren que entre el 26 % y el 50 % de los pacientes presentarán una recurrencia en los 10 años posteriores a un episodio inicial de cálculos sintomáticos. Por lo tanto, ha surgido interés en las estrategias preventivas, con el objetivo de modificar los factores de riesgo de recurrencia de cálculos mediante cambios en la dieta y el estilo de vida, así como tratamientos médicos específicos para quienes forman cálculos, según sus factores de riesgo de recurrencia.
Se cree que ciertos factores dietéticos contribuyen significativamente al aumento de la incidencia de urolitiasis, en particular una dieta baja en fibra y alta en proteínas animales, grasas y sodio. La ingesta de líquidos es quizás el paso más importante y modificable en la prevención de la urolitiasis, independientemente de la composición del cálculo.
Aun así, la epidemiología de la urolitiasis difiere según el área geográfica y el período histórico: las cambiantes condiciones socioeconómicas han generado cambios en la incidencia y el tipo de litiasis en términos tanto de la localización como de la composición físico-química de los cálculos.
“La urolitiasis, con una alta incidencia en la actualidad, incluyendo formaciones causadas por cálculos biliares de ácido úrico, tiene una alta correlación con nuestros estilos de vida y hábitos alimenticios”
Cálculos renales
La formación de cálculos renales es un proceso complejo, de múltiples etapas y a largo plazo, que implica la transformación de sales formadoras de cálculos a partir de iones libres en cálculos asintomáticos o sintomáticos, influenciados por factores físicos, químicos y biológicos. Entre los diversos tipos de cálculos renales observados en la práctica clínica, la nefrolitiasis calcárea es actualmente la más común y presenta el mecanismo de formación más intrincado.
La urolitiasis, con una alta incidencia en la actualidad, incluyendo formaciones causadas por cálculos biliares de ácido úrico, tiene una alta correlación con nuestros estilos de vida y hábitos alimenticios. Es evidente que el estudio metabólico de los pacientes con litiasis urinaria debe individualizarse según el tipo de cálculo y la gravedad de la enfermedad, y que los diferentes enfoques terapéuticos están estrechamente relacionados con la disponibilidad de herramientas terapéuticas y la motivación del paciente.
La litiasis renoureteral típica de la edad adulta se caracteriza principalmente por la composición en oxalato de calcio y fosfato, siendo actualmente más frecuente en los países económicamente desarrollados, donde la tasa de prevalencia oscila entre el 4% y el 20% y la incidencia anual de hospitalizaciones por litiasis varía entre el 0,03% y el 0,1%. La prevalencia de este tipo de cálculos varía considerablemente debido a factores ambientales, especialmente la ingesta dietética y el estilo de vida, mientras que los cálculos radiolúcidos e infecciosos parecen estar menos influenciados por las condiciones ambientales.
Por el contrario, la litiasis vesical “primitiva” está bastante extendida en Asia, con cálculos compuestos de urato de amonio y oxalato de calcio, debida a la desnutrición en los primeros años de vida.
La actual tendencia en la formación de la urolitiasis definida como “ola de cálculos”, se ha explicado en términos de cambios en las condiciones sociales y los consiguientes cambios en los hábitos alimenticios. En Europa, Norteamérica, Australia, Japón y, más recientemente, Arabia Saudita, la prosperidad se ha extendido a todas las clases sociales, y con ella la tendencia a consumir alimentos “ricos” en grandes cantidades. Los cálculos de oxalato de calcio y/o fosfato representan casi el 70 % de todos los cálculos renales observados en los países económicamente desarrollados.
En la década de los setenta se hizo evidente el papel patogénico de una dieta rica en proteínas, carbohidratos refinados y sodio en los cálculos de oxalato de calcio, mientras que el efecto del calcio y el oxalato alimentarios aún se debate. Sin embargo, la concurrencia de una predisposición genética parece ser crucial para la formación de cálculos de calcio. De hecho, la importancia de los antecedentes familiares para la litiasis cálcica idiopática está claramente demostrada, aunque se sabe poco sobre las alteraciones metabólicas subyacentes a esta predisposición y sus mecanismos de transmisión genética.
“La dieta más eficaz para la prevención de cálculos renales es rica en frutas y verduras, baja en proteínas animales y sal, con un consumo equilibrado de productos lácteos y, obviamente, con una elevada ingesta de líquidos”
Papel de la nutrición
La nutrición está estrechamente relacionada con el riesgo de cálculos renales. Además de la predisposición genética, una dieta correcta y equilibrada puede prevenir la aparición de cálculos renales. Varios estudios han analizado cada componente dietético y diferentes dietas para comprender mejor su impacto en la recurrencia de cálculos.
Líquidos: Una alta ingesta de líquidos es el factor más importante para prevenir la litiasis renal y, por cada 200 ml de agua, el riesgo de cálculos se reduce en un 13%. Los refrescos parecen estar asociados a un mayor riesgo de cálculos, mientras que la cafeína y los zumos de cítricos no lo están.
Calcio: Normalmente, la ingesta de calcio en la dieta no supera los 1,2 g/día. Un consumo equilibrado de productos lácteos puede reducir la absorción intestinal y la excreción urinaria de oxalato en comparación con una dieta baja en calcio, lo que resulta protector contra la litiasis renal.
Oxalato: La cantidad exacta de oxalato contenida en diferentes alimentos es difícil de estimar debido a su variabilidad, incluso en el mismo alimento. Además, se ha demostrado que la cantidad de oxalato consumido es solo un factor de riesgo menor para la litiasis renal, mientras que su absorción intestinal está fuertemente influenciada por factores externos, como la ingesta de calcio. La restricción dietética de oxalato es aconsejable solo en pacientes con consumo elevado conocido.
Sodio: La ingesta alta de sodio se asocia con hipertensión, enfermedad cardíaca y riesgo de cálculos. El aumento del consumo de sodio se asocia directamente con hipercalciuria tanto en personas con cálculos de calcio como en sujetos sanos. Aunque la restricción dietética de sodio a los valores recomendados siempre es deseable en personas con cálculos, es difícil de lograr debido a su amplio uso en la preparación de alimentos.
Proteínas: Las proteínas animales se asocian con un mayor riesgo de formación de cálculos, mientras que las proteínas vegetales y lácteas no. El aumento de la ingesta de carne se asoció con un pH urinario ácido, un balance de calcio negativo y una excreción reducida de solutos urinarios antilitogénicos. Frutas y verduras: Los alimentos alcalinizantes son uno de los factores más importantes para la protección contra los cálculos. Su consumo aumenta los solutos antilitogénicos como el citrato, el potasio y el magnesio.
Microbiota: El microbiota intestinal juega un papel crucial en la formación de cálculos renales, especialmente aquellos de oxalato cálcico. Factores como la dieta y la flora intestinal pueden influir en la degradación del oxalato, y ciertas bacterias intestinales, como Oxalobacter formigen y la Phocaeicola vulgatus.
Se recomienda encarecidamente una dieta rica en frutas y verduras para las personas con cálculos de ácido úrico. El elevado consumo de carne se asocia con un mayor metabolismo de las purinas y una mayor carga ácida, lo que favorece la nefrolitiasis por ácido úrico al reducir el pH de la orina y aumentar su excreción, especialmente en pacientes con síndrome metabólico y diabetes.
Grupos de edad
En urología pediátrica hay suficientes bases para aconsejar una ingesta adecuada de líquidos también en niños. La restricción moderada de sal en la dieta y la implementación de la ingesta de potasio son útiles para limitar la excreción urinaria de calcio mientras que la restricción de calcio en la dieta no se recomienda para niños con nefrolitiasis.
En pacientes mayores, el asesoramiento dietético para la prevención de cálculos renales debe considerar algunos aspectos particulares del envejecimiento. Se recomienda restringir la ingesta de sodio junto con una mayor ingesta de potasio, magnesio y citrato para reducir los factores de riesgo urinarios de formación de litiasis.
En conclusión, la dieta más eficaz para la prevención de cálculos renales es rica en frutas y verduras, baja en proteínas animales y sal, con un consumo equilibrado de productos lácteos y, obviamente, con una elevada ingesta de líquidos. Estas características hacen que las dietas vegetarianas y mediterráneas sean protectoras y beneficiosas para quienes forman cálculos renales, mientras que la dieta occidental conlleva un mayor riesgo de formación de cálculos.
Bibliografía
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Autor
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Joaquín Gironella Coll
Doctor en Medicina y Cirugía y especialista en urología y Académico de Número y Vicepresidente de la Real Academia Europea de Doctores. Especialista en urología. Cirugía renal por litiasis y malformaciones, tratamiento con ondas de choque para la nefrolitiasis, endocirugía vesical y de la litiasis ureteral, cirugía láser para la hipertrofia de próstata, criocirugía cáncer de próstata, pionero en cirugía laparoscópica urológica e incontinencia urinaria femenina. Múltiples comunicaciones en congresos nacionales e internacionales de urología.