El 19 de octubre es el Día Mundial del Cáncer de Mama, una enfermedad que es diagnosticada en más de 37.000 mujeres cada año, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Los programas de cribado, el diagnóstico precoz y la mejora en los tratamientos están permitiendo reducir su mortalidad. La doctora Sonia Pernas es miembro de la Junta Directiva del grupo de investigación SOLTI y jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del Servicio de Oncología Médica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de Barcelona.

Desde su punto de vista, uno de los principales retos en este ámbito es “que la sociedad entienda que el cáncer de mama no es una única enfermedad. Existen distintos tipos de tumores con comportamientos, pronósticos y tratamientos muy diferentes. Cada paciente es única, y un mismo tipo de tumor puede evolucionar de forma distinta según la persona. Por eso es tan importante seguir investigando la relación entre el hospedador y el tumor”.

A pesar de los avances conseguidos, la doctora Pernas indica aún queda mucho por conocer sobre los mecanismos de resistencia a los tratamientos actuales. “Necesitamos potenciar la investigación en este ámbito para poder ofrecer tratamientos más eficaces, con menos toxicidad y un coste más ajustado. El objetivo es claro: dar el tratamiento adecuado a la persona adecuada, en el momento adecuado”.

Otro reto que considera fundamental es garantizar “un acceso equitativo a los tratamientos y ensayos clínicos en todas las comunidades autónomas. La atención integral debe ser una realidad para todas las pacientes, e incluir no solo al oncólogo, sino también a figuras clave como las enfermeras de práctica avanzada, que todavía no están disponibles en todos los hospitales.

Potenciar el acompañamiento
Además, añade que es necesario reforzar “los programas de apoyo psicosocial, la atención a la sexualidad y la reinserción laboral. Vivir con y después del cáncer de mama requiere un acompañamiento multidisciplinar que cubra todas las dimensiones de la persona”, insiste.

Por último, recalca que debe darse más visibilidad al cáncer de mama metastásico. “No todo es curación. Hay miles de mujeres que conviven durante años con la enfermedad avanzada. Gracias a los avances terapéuticos, en muchos casos logramos cronificar el cáncer, pero sigue siendo incurable por definición. Es fundamental reconocer y acompañar esta realidad. Recordemos que el cáncer de mama es el tumor más prevalente en el mundo. Por eso, seguir impulsando la investigación y la equidad en la atención es esencial para mejorar la vida de todas las pacientes”, sentencia.

Sumar conocimiento
El mensaje de que el cáncer de mama no es una única enfermedad es reiterado por el doctor Ander Urruticoechea, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam). “Para lograr tratamientos más precisos, necesitamos colaborar entre centros y sumar conocimiento: uno de los retos de la oncología está en la cooperación, no en el trabajo aislado”, opina.

Por otro lado, insiste en que tenemos que conseguir “que la investigación en nuestro país sea una prioridad” y deben mejorarse también las iniciativas centradas en las pacientes, “con quienes debemos trabajar de forma más estrecha. Nosotros hemos creado recientemente un órgano de representación de pacientes dentro de nuestro grupo, que refuerza la visión compartida de una investigación más participativa, humana y cercana a sus necesidades reales”.

El punto de vista de las pacientes
La Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) ha presentado su Manifiesto 2025, un documento clave que recoge las reivindicaciones de las pacientes con cáncer de mama. La principal es que los programas de cribado, dentro del Sistema Nacional de Salud, estén dotados de recursos humanos y materiales adecuados, con un control de calidad riguroso, para garantizar su eficacia y accesibilidad.

Además, el documento pone de manifiesto la urgencia de avanzar hacia una atención más equitativa y accesible para todas las mujeres afectadas por esta enfermedad: se hace un especial énfasis en la atención integral, en la mejora de los diagnósticos, en el acceso a tratamientos innovadores y en la necesidad de abordar las desigualdades territoriales que afectan a los pacientes del Sistema Nacional de Salud.
Por estos motivos, las pacientes reclaman un Sistema Nacional de Salud con una Cartera de Servicios homogénea para que todas las mujeres, sin importar su lugar de residencia, tengan acceso a la misma calidad de atención y a los mismos tratamientos.

Abordaje integral
“El cáncer de mama debe abordarse de manera integral, combinando la detección precoz, el diagnóstico temprano, la innovación terapéutica y el acompañamiento emocional. No puede existir discriminación en la atención ni limitaciones por razones territoriales. Todas las mujeres deben tener las mismas oportunidades de curarse y mejorar su calidad de vida,” señala Antonia Gimón, presidenta de FECMA.


Según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se diagnostican 37. 000 nuevos casos de cáncer de mama cada año, lo que refleja la magnitud de la enfermedad y la necesidad urgente de atención, prevención e innovación.

Tal y como señalaba Sonia Pernas, el manifiesto pone también el acento en el cáncer de mama metastásico, una de las formas más complejas de la enfermedad. “Las mujeres con cáncer de mama metastásico enfrentan un reto aún mayor, no solo por la naturaleza avanzada de su enfermedad, sino también por la necesidad urgente de nuevas terapias y tratamientos que les brinden más tiempo y mejor calidad de vida,” indica Gimón.

Las pacientes con metástasis, como prosigue, “deben poder acceder a tratamientos innovadores, sin retrasos, y en igualdad de condiciones, lo que requiere una mayor inversión en investigación oncológica y un compromiso con la investigación de terapias avanzadas”.

Visión de futuro
Finalmente, FECMA insiste que la sanidad “debe ser considerada una auténtica política de Estado, ajena a coyunturas partidistas y con una visión de futuro compartida, fortaleciendo un sistema público de salud moderno, innovador y sostenible, que garantice la igualdad de acceso y la calidad asistencial”.

El manifiesto subraya también que la eficiencia del sistema depende “tanto de una gestión responsable de los recursos disponibles -que siempre son limitados- como del compromiso de los profesionales sanitarios y la implicación activa de los pacientes”.

“Solo con profesionales comprometidos y pacientes corresponsables podrá alcanzarse una sanidad pública más eficaz, equitativa y cercana a las nuevas realidades y necesidades sociales”, concluye.

Sonia Pernas es oncóloga, miembro de la Junta Directiva del grupo de investigación SOLTI y jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del Servicio de Oncología Médica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de Barcelona.


Ander Urruticoechea es oncólogo en la Unidad de Cáncer de Gipuzkoa-Osakidetza, en San Sebastián y, desde el pasado mes de mayo, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam).


Antonia Gimón es presidenta de FECMA, la Federación Española de Cáncer de Mama.

Javier Granda Revilla es periodista freelance especializado en salud con más de 25 años de experiencia. Colabora con El Confidencial, Demócrata, La Razón, El Médico Interactivo/Medscape Spain y Muy Interesante, entre otros medios. Es vicepresidente de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), institución que agrupa a más de 600 comunicadores de salud, que le concedieron el Primer Premio a la Mejor Labor de Comunicación.

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