El doctor Ángel José López Díaz fue director general de Salud Pública entre 2003 y 2007 en Asturias. Hace un par de años volvió a encargarse de este ámbito en el Principado, con responsabilidades también en Salud Mental. “Aunque los temas siguen siendo sustancialmente los mismos, la sociedad española y también la asturiana han cambiado”, advierte. Como ejemplo, cita que hace veintidós años “nuestras vidas no estaban condicionadas por las redes sociales y las pantallas. O no lo estaban en la misma media que lo están hoy, con todas las consecuencias que ello tiene para la forma en que nos relacionamos, en la que vivimos y en los patrones de conducta que adoptamos”.
Por otro lado, percibe “un cierto enlentecimiento del trabajo en la Administración y en la propia sociedad. Tengo la sensación de que solo algunas capas sociales son hiperdinámicas -y no precisamente las “comunitarias”-, mientras que la gran mayoría de la sociedad acepta pasiva lo que esos actores ponen encima de la mesa, marcando la agenda, los límites del pensamiento y el modelo de consumo”.
Un aspecto que considera capital es la relación con la Atención Primaria. El motivo es que es “uno de los efectores principales de las políticas de Salud Pública. En Asturias, el nivel de alineamiento entre las políticas de Salud Pública y las de Atención Primaria es muy alto. Sin embargo, hay que reconocer que la evolución histórica de esta relación no ha podido acumular las sinergias suficientes para contrarrestar un modelo asistencial fundamentalmente hospitalocéntrico y la consideración por la población de los servicios sanitarios como un bien de consumo”.
Queremos alcanzar un pacto por la salud mental con todos los actores sociales, políticos y profesionales
Las estadísticas señalan que adicciones como alcohol y cocaína van en aumento en el Principado lo que ha motivado que se esté reformulando la estrategia de adicciones. “Asturias tuvo en momento un abordaje importante de los problemas de adicciones y ahora nos corresponde actualizar el enfoque y responder al nuevo mapa de adicciones, que como en toda España, aunque mantiene los problemas relacionados con el alcohol y el tabaco, ha cambiado tanto en la población afectada como en los patrones de comportamiento respecto a las adicciones con y sin sustancia”, subraya.
Respecto al tabaco, considera que el avance “ha sido claro. Es un éxito que debemos reconocer. Sin embargo, todavía hay mucho recorrido en el tema. Poco a poco, se irán produciendo más avances legales y culturales y en ello estamos todos. En Asturias estamos alineados con la estrategia del Ministerio y consideramos este asunto como uno de los claves de nuestro trabajo. Esta cuestión puede unirse a otro tema que está cogiendo un auge enorme y que nos parece un problema de salud pública relevante: me refiero a las bebidas mal llamadas energéticas y su uso y abuso por los adolescentes. Asturias está trabajando a través de la Dirección General de Consumo, con quien trabajamos estrechamente, para promover una regulación legal sobre ello”.
Como se ha comentado, la salud mental forma parte ahora también de sus responsabilidades. Como destaca, “es una de las cuestiones del momento. Asturias tiene una larga y profunda tradición en el enfoque comunitario de la salud mental. Y seguimos en ese enfoque: contamos con un plan aprobado por el gobierno en 2023, el plan de salud mental del Principado 2023-2030, y estamos inmersos en un proceso por el que pretendemos alcanzar un pacto por la salud mental con todos los actores sociales, políticos y profesionales poniendo los derechos de las personas con sufrimiento psicosocial en el centro de todas nuestras políticas”.
En esta línea, también tiene como objetivo y compromiso aprobar en 2026 una ley de salud mental. “La salud mental es un reflejo y resultado de la salud social: en este sentido, salud pública y salud mental se dan la mano y estamos comprobando que es un acierto la vinculación orgánica de ambos temas en nuestra dirección general. Y ello sin perder de vista la importantísima labor asistencial que hace la red de salud mental”, añade.
Por último, el doctor López Díaz destaca otras políticas que se están impulsando, como las de prevención y de promoción del ejercicio y de la alimentación saludable. Como recalca, “al final, los humanos somos más simples de lo que parecemos: somos lo que respiramos, comemos, bebemos, lo que nos movemos… y, sobre todo, la forma en que nos relacionamos entre nosotros y con el medio. Todos estos factores se corresponden sustancialmente con el tipo de sociedad en la que vivimos”.
Mucho espacio de mejora
Esto, desde su punto de vista, implica “que hay que hacer cambios estructurales en los condicionantes y determinantes de la salud. Y también potenciar la capacidad que cada uno de nosotros tenemos sobre el gobierno de nuestra vida y, por tanto, de nuestra salud. En ambos campos hay mucho espacio de mejora. En ocasiones nos olvidamos de esta realidad y diversificamos demasiado los mensajes y las intervenciones, provocando más ruido que nueces y perdiendo con ello impacto poblacional. Estamos ensayando un nuevo modelo de intervención más integral y sostenido en el tiempo que esperamos poner en marcha este año”.
El doctor Ángel José López Díaz es, en la actualidad, director general de Salud Pública y Atención a la Salud Mental del Principado de Asturias. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo, es especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Realizó el Curso Superior de Formación Empresarial en Gestión Gerencial Hospitalaria en la Escuela de Alta Dirección y Administración (EADA) de Barcelona. También es Especialista Universitario en Gestión y Logística Sanitaria por el Instituto Universitario de Empresa (IUDE) de la Universidad de Oviedo, FICYT y Fondo Social Europeo y Máster en Bioética por la Universidad Nacional a Distancia.
Javier Granda Revilla es periodista freelance especializado en salud con más de 25 años de experiencia. Colabora con El Confidencial, Demócrata, La Razón, El Médico Interactivo y Muy Interesante, entre otros medios. Es vicepresidente de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), institución que agrupa a más de 600 comunicadores de salud, que le concedieron el Primer Premio a la Mejor Labor de Comunicación.
