Star Wars para explicar ciencia: entrevistamos a Alfredo Corell
Seguro que le recordarán. Durante la pandemia de la COVID-19, su rostro se coló en los televisores de millones de hogares en España para explicar, con cercanía, originalidad y profesionalidad, temas como las vacunas, cómo respondía nuestro sistema inmunitario, el propio virus, etc. Su ingenio le llevó a utilizar personajes de ficción —como los de Star Wars o el escudo del Capitán América, entre otros— y a fabricar sus propias maquetas con chinchetas, pinzas de la ropa, corcho blanco y goma eva. Desde Kómoda News, hemos tenido el placer y el honor de entrevistar al Catedrático de Inmunología, el profesor Alfredo Corell. Este popular inmunólogo pudo hacernos un hueco (¡de casi dos horas!) en su apretada agenda para contarnos, con una admirable tranquilidad, su dilatada trayectoria, sus nuevos proyectos profesionales y su lucha como divulgador científico contra los “inmunofakes”, los bulos sobre la salud.
¿Desde pequeño querías ser divulgador científico o surgió a raíz de algún momento en concreto?
En mi trayectoria docente hubo un momento en el que yo veía que los estudiantes de medicina, enfermería y ciencias de la salud, que tienen que enfrentarse luego en su día a día profesional con personas, muchas veces no sabían cómo hablarles: no utilizaban el tono ni el lenguaje adecuado, porque lo hacían cargado de tecnicismos y de jerga. Entonces, ya hace 12 años, les saqué a la calle a divulgar conmigo. Ahí nace mi interés por la divulgación. Soy consciente de que la sociedad me ha pagado con sus impuestos mi carrera como biólogo, mis proyectos de investigación, es decir, que debo a la sociedad mi conocimiento. Por tanto, no me puedo quedar con mi conocimiento en mi edificio, en mi casa, en mi universidad, tengo que sacarlo a la calle. De ahí vienen las ganas de arrancar esto y de enseñar a los estudiantes a divulgar.
Pero en la pandemia, pasó una situación excepcional: el confinamiento en 2020. En aquel momento yo estaba en la junta directiva de los Inmunólogos Españoles. Entonces, a la vista de lo que estaba saliendo en los medios de comunicación, que, al inicio, había mucha confusión, mala información, nos pusimos a su disposición y nos empezaron a llamar a los distintos miembros de modo aleatorio: uno va a Radio Nacional, otro a Televisión Española, otro a Telecinco… En mi tercera conexión con la televisión, me acuerdo perfectamente de que yo salía con Joaquín Prat en Cuatro al día, y tenía que hablar de un hallazgo en un hospital de Nueva York, y pensé para mí: «En mis dos intervenciones previas, si me hubieran visto mis padres, ¿me habrían entendido?». Mi respuesta fue que no, porque yo había sido muy correcto, riguroso y técnico, y a personas como mis padres, que no tenían formación en Biología y en Salud, lo que yo había dicho, no les iba a servir de nada.
“Guardar el rigor, pero ser a la vez entretenido y entendible, es muy complicado”
¿Entonces qué hiciste?
Dije que, si quería hacer algo que valiera para todo el mundo, tendría que hacerlo de otra manera: «tengo que explicar que un virus infecta a una célula y que tenemos una molécula, que se llama anticuerpo, que bloquea eso». Usé esta cantimplora roja y en mi despacho tenía una colección de Minions, como soy un poco friki. Según estaba conectado, expliqué cómo actúa un virus. Cogí al Minion [virus] y lo metí en la botella de agua de aluminio [célula]: el virus infecta a la célula. Me faltaba un anticuerpo neutralizante, una estructura del sistema inmunitario que reconoce el virus y le impide físicamente entrar en la célula. Entonces, me levanté a la cocina a coger unas pinzas de la ropa para ello. Con tres objetos tan sencillos, expliqué un concepto que inmunológicamente es muy complejo: neutralizar un virus.
Lo que pasó después de ese programa es que tenía cientos de WhatsApps en mi teléfono. En ese momento, tendría 2.500 seguidores en Instagram y en 20 minutos, se duplicó; al día siguiente, me querían todas las televisiones… Entonces estaba claro que el lenguaje que había utilizado había sido válido, útil.
Y ha llegado a la gente…
Sí, ha llegado. Después, TVE también me pidió que hiciera, en cinco minutos, una explicación del sistema inmunitario. «¡Dios mío, si tardo meses en contárselo a los estudiantes!». Yo tenía en casa un ajedrez de Star Wars con 64 piezas, de los episodios del uno al seis, que me venía muy bien de metáfora porque tengo todos los Siths, Jedis, Robots (elementos que comunican entre las células). Eso se hizo tan viral que la CNN me llamó desde Miami para que hiciera lo mismo, y ellos me daban ocho minutos. Y ese es el inicio de lo que conocéis de Alfredo divulgando.
Cuando acabó el confinamiento y empecé a ir a los platós, todo el mundo quería que llevara mis piezas de Star Wars y empezaron a romperse, las espadas láser eran de resina. Entonces empecé a reconstruir todo el universo de Star Wars, ya no con las piezas originales, sino con corcho, limpiapipas, alfileres y pinzas. Son muchas horas para destilar el conocimiento y pensar cómo expreso esto de modo que sea llano y comprensible sin perder el rigor.
“Con tres objetos tan sencillos como un Minion, una botella de agua y una pinza de la ropa, expliqué un concepto que inmunológicamente es muy complejo: neutralizar un virus”
En relación con esto, ¿por qué es importante divulgar con rigor sobre ciencia e inmunología?
No solo inmunología, sino cualquier cosa de ciencia y, sobre todo, de salud. En este momento, hay muchísimas personas utilizando mal el espacio de las redes sociales, haciendo una divulgación negacionista de la ciencia, y esto puede llegar a millones de chavales. Recientemente, un futbolista ha estado diciendo que no hay que ponerse crema de protección solar y tiene dos millones de seguidores. Esto es problemático. Creo que los científicos tenemos que estar ahí, porque si no, otra gente va a ocupar ese lugar. Y esto cuesta, porque un científico no está acostumbrado [a los medios], sino a su laboratorio, y si es un profesor, a dar clase, pero para salir a la calle, a las redes, debes hacer un ejercicio mucho más exigente. Guardar el rigor, pero ser a la vez entretenido y entendible, es muy complicado.
Eres muy activo en tus perfiles de Instagram y LinkedIn, contra esos “inmunotimos”, bulos sobre la salud, también en otras plataformas digitales como Newtral. ¿Cuáles son las claves para convertir las redes sociales en un #Beland para todo el mundo, en el sentido de ser un contenido seguro?
Primero, como científicos, tenemos que estar, como decía antes, somos responsables de estar ahí, y estoy apostando por hacer networks: redes de científicos agrupados…
Forjar alianzas…
Sí, forjar alianzas, donde la gente sepa que, en esa red, puede encontrar información segura. Porque ahora, en cuestiones de salud y nutrición, lo que está triunfando cada día es gente con cuerpos esculturales, sin camiseta, atrayendo solo por la imagen y diciendo auténticas barbaridades. Solos, uno a uno, no damos abasto; lo que tienes que invertir para desmontar un bulo es diez veces el tiempo que le ha costado a la persona crearlo. Además, el discurso de una persona en inglés, en español se repite, y te puedes encontrar el mismo bulo dicho por tres personas, cuatriplicado, y eso genera mucho impacto al final. Además, el algoritmo de las redes sociales favorece cuando hay mucha interacción y se va a potenciar que se vea más esa barbaridad. Entonces, la única forma de luchar de una manera coherente es asociándonos, haciendo redes que podamos replicarnos nosotros también y, por lo tanto, conseguir mayor impacto. Por ejemplo, yo hago un vídeo y lo replican 20 divulgadores, es así como podremos conseguir más efecto que si lo hago yo solo.
Aunque también tengo claro que las redes sociales, en algún momento, tienen que cambiar la manera de filtrar la información. De hecho, en China ya hay iniciativas donde personas que no tienen estudios de nutrición, no pueden divulgar sobre ello. Aquí dicen que eso «es un atentado contra la libertad de expresión». No, eso es una defensa de la salud, que es distinto. Se murieron personas en Sicilia este verano por enfermedades que se pueden prevenir con vacunas. Eso es un atentado contra la salud. Eso debería legislarse: filtrar quién puede informar y aquellas personas que informen mal, que sea un delito contra la salud.
“La única forma de luchar con coherencia contra los bulos es forjando alianzas de científicos, donde la gente sepa que puede encontrar información segura”
Volviendo a tu faceta como divulgador, recordamos un periodo [mayo de 2026], suponemos que fue estresante para ti, durante la crisis del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius. En tan solo 12 días, concediste 82 entrevistas a medios. ¿Cómo lograste lidiar con esa presión mediática?
Fue terrible, incluso peor que con la COVID-19, en cuanto a intensidad. Recuerdo el jueves de la primera semana hice 18 entrevistas en un día. Además, pasaron cosas que en la pandemia no pasaban: la exclusividad de las cadenas de televisión de querer tenerte como único de su día, eso se lo saltaron, les daba igual, y un mismo medio, a lo largo de la mañana, me entrevistó cuatro veces para cuatro programas de la misma cadena.
Hubo una histeria general, mucha gente sintió que se repetía la COVID-19. En general, los medios fueron un poquito irresponsables porque animaron esto. Además, hubo un enfrentamiento político muy desagradable entre el gobierno central y el canario, que hizo que el tema se calentara más y los medios echaron más leña al fuego. Todo eso fue un cóctel molotov.
También en mi evolución como divulgador, me pasé al mundo de la pizarra [Corell, saca en ese momento una bolsa de tela blanca con sus pizarras divulgativas]. Es una maravilla porque antes tardaba un día en dibujar estas pizarras y ahora, con la IA, tardo una hora. He hecho 16 pizarras para el Hondius y para otros temas como el terremoto de Venezuela, el cólera, etc. Esto empezó a gustar y medios internacionales las copiaron y sacaron algunas, sin ni siquiera decir que eran mías. En el caso del Hondius, creo que no metí la pata en ningún momento. Lo que transmití fue tranquilidad, tranquilidad, tranquilidad. Mi obligación fue decir: «Esto no es un COVID, no es una gripe…». Estuve así 12 días. En esa época, lo único que conservé fueron las clases, pero todo el resto de mi actividad fue Hondius.
Tu libro Inmunidad en forma va por la tercera edición, ¿qué proyectos tienes para amplificar el mensaje?
Voy presentando el libro según me van llevando a distintas ciudades. Lo que sí procuro es que, si en una ciudad voy a dar una charla de lo que sea y no he presentado el libro, busco una librería o algún lugar para presentarlo y firmarlo. El libro ya ha cumplido el año y lo he presentado en más de 20 sitios. Hay unos primeros capítulos donde explico cómo funciona el sistema inmunitario; el grueso del libro es sobre qué hábitos de tu día a día pueden mejorar o empeorar tus defensas; hay un capítulo de sueño, de estrés, de ejercicio físico, de nutrición, de consumo de tóxicos: tabaco, alcohol y drogas, que todas ellas afectan al sistema inmunitario. Luego hay un tercer grupo de capítulos dedicados a personas que tienen alguna enfermedad: si tengo una patología autoinmunitaria, un cáncer y me han dado quimioterapia, una alergia… Hay otro capítulo de preventiva, dedicado a las vacunas, y el capítulo final, con el objetivo final del libro, es que la gente, con toda esa información, pueda distinguir «si me están vendiendo un timo o algo interesante». Analizo diez productos que están en el día a día, que nos los ofrecen como «milagrosos» para nuestras defensas, hay verdaderas barbaridades. No está en el libro, pero del nivel de piensos para mascotas, ensaladas para tus defensas, etc. Es el capítulo que más me costó escribir; dediqué mucho tiempo a prepararlo porque tiene muchos índices, está hecho de un modo muy científico, muy cuadriculado.
“Si queremos llevar una dieta saludable, ahora lo tenemos más fácil que nunca con una variedad nunca vista”
En contraposición a esos productos milagro que nos intentan vender, según tu visión como experto, ¿qué trío de alimentos es fundamental para cuidar nuestra microbiota?
Alimentos y no alimentos. Para la microbiota, hay que tener ingesta diaria de probióticos, de prebióticos y la tercera pata que yo haría no sería alimentos, sino ejercicio físico, que afecta también a la microbiota. Por supuesto que también afectan el sueño y el estrés, pero lo que más es el ejercicio.
En cuanto a los prebióticos, son los que tienen fibra, para que las bacterias del intestino coman y tenemos, sobre todo, frutas, verduras y legumbres. Si es pan o cereales, tenemos que tomarlos integrales, porque en la cáscara de los cereales están las fibras. Tenemos frutas como el plátano, tenemos muchas verduras como los puerros, las alcachofas, los espárragos…
Las crucíferas como el brócoli y la coliflor…
Las crucíferas también tienen fibra. Y en cuanto a los probióticos, las bacterias tienen que ser vivas, en un número razonable. No vale cualquier probiótico, yogur, kéfir, hay que tener cuidado. La mejor de todas sería el kéfir; si lo haces en casa, puede aportar hasta 60 microorganismos diferentes, entre bacterias y levaduras. Y si los compras, los más ricos, en cuanto a número, son dos marcas que tienen 16. Importantísimo en el kéfir de supermercado, que los hay muy buenos: debe poner que contiene levaduras de kéfir, porque nos etiquetan como kéfir cosas que no lo tienen. Y cuanto mayor número de microorganismos, más interesante. Un consejo: alternar, no tomar todos los días kéfir ni todos los días yogur. El yogur blanco es una maravilla para el sistema inmunitario también, en este caso, tiene solo dos bacterias, pero debe poner que son bacterias del yogur. Hay veces que en el etiquetado de estas marcas blancas, te ponen gigante «Griego», pero no es yogur.
“La sociedad me ha pagado con sus impuestos mi carrera como biólogo, mis proyectos de investigación. Le debo mi conocimiento y debo sacarlo a la calle. De ahí vienen las ganas de divulgar y de enseñar a los estudiantes”
Retomando el tema de tu libro, ¿cómo es la acogida en la calle, qué te dice la gente?
Ha cambiado con el tiempo y también con la ciudad. Yo vivía antes en Valladolid y la gente me ubicaba mucho allí y era muy bonito. Tan bonito que a veces era agobiante. Me acuerdo de un día que salí a cenar con un amigo y luego nos fuimos a tomar una copa a un bar, y entre el restaurante y el bar me pidieron unos 50 selfies.
Continúas con tus colaboraciones en medios de comunicación. Sabemos que próximamente, los martes en Las Tardes de Radio Nacional, con David Cantero, participarás en una sección. ¿Nos puedes avanzar algo?
He empezado ya. Ha sido para mí una noticia muy bonita. Además, he ido muchísimo a la radio, pero de entrevistado, y ahora soy el que lidera una sección. Tengo que buscar los temas, preparar los guiones y es otro rollo.
¿De dónde sacas el tiempo?
Lo quito de mi vida personal, pero en el caso de estas cosas como RNE, lo hago con gusto. Además, estoy con un segundo libro, estamos ahora negociando el título y los contenidos. No es una continuación de Inmunidad en forma, sino bucear en uno de sus campos concretos, pero creo que tendrá mucho interés para los ciudadanos. Y a la vez estoy con un proyecto muy personal, propio: hacer un programa, entre televisión y podcast de divulgación, con el networking de divulgadores, por ahí van los tiros. Tengo mucha ilusión, lo llevo pensando años y voy a ver si consigo hacer una serie piloto, con unos poquitos capítulos autoproducidos. Si gusta y tengo sponsor o cadena que le interese, podría ampliarlo.
Alfredo Corell
Catedrático de Inmunología
Catedrático de Inmunología en la Universidad de Sevilla, es conocido por su faceta académica, investigadora y como divulgador científico. Licenciado y Doctor en Biología en la Universidad Complutense de Madrid, llevó a cabo una estancia posdoctoral en la Fundación Anthony Nolan de Londres. Durante dieciocho años, realizó labores de investigación y diagnóstico inmunológico en diversos hospitales como el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Fue director del Área de Formación Permanente e Innovación Docente de la Universidad de Valladolid hasta julio de 2020 en que fue nombrado Vicerrector de Innovación Docente y Transformación Digital de dicha universidad. Su trabajo en el área de la Inmunogenética y la Histocompatibilidad incluye el descubrimiento de un pseudogen del cromosoma 6 humano, dentro del sistema HLA: HLA-DRB6. Tiene más de sesenta publicaciones científicas en revistas de alto impacto incluyendo las prestigiosas New England Journal of Medicine, Lancet, Immunology Today y Mucosal Immunology. Desde la aparición de la COVID-19, visibiliza la Inmunología en redes sociales y en múltiples medios de comunicación. Destacan sus colaboraciones en “La Hora de la 1”, de RTVE, “Está Pasando” en Telemadrid, "Cuatro al día" de cuatroTv y en “La Noche de La Sexta”, de la Sexta. Es, además, el coordinador del proyecto de innovación docente Immunomedia. Una plataforma digital de divulgación en la que participan profesores de seis universidades españolas y dos extranjeras.
Autor
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Eva Rancho
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo Internacional por Cardiff University (Gales, Reino Unido). Destaca su paso por diferentes medios en Reino Unido (como The Big Issue y BBC Wales Sport) y en España como la Cadena SER. También ha trabajado en varios diarios y en televisión. Desde 2018 desarrolla su actividad en Torres y Carrera.