Una de las preocupaciones del Grupo de Trabajo sobre nutrición en el deporte de la Sociedad Española de Medicina del Deporte es poder establecer documentos referentes que sirvan como guías prácticas avaladas científica y técnicamente que sirvan para los profesionales de la salud y del deporte en su actividad clínica. Así nace el Vademecum de micronutrientes iniciado en 2025 con especial énfasis en el ámbito clínico individualizado, dando prioridad a la alimentación variada, moderada y equilibrada (cantidades recomendadas que dependerán del grado e intensidad de la práctica de ejercicio físico y deporte), la seguridad y la prevención del dopaje, evitando la suplementación empírica.

En este caso los nutrientes elegidos como primeros a incluir en el Vademecum han sido los minerales, con un mensaje de recomendación claro: solo suplementar cuando esté indicado por situaciones fisiológicas o posibles carencias que pudieran dar lugar a déficits nutricionales, con dosis adecuadas, control clínico y conocimiento del nivel de evidencia científica disponible en este momento.

Vademecum 2025

Por tanto, este Vademecum 2025 constituye una herramienta práctica de carácter técnico de referencia actualizada para profesionales de la salud implicados en la prescripción, el asesoramiento y el control de la suplementación nutricional en el ámbito de la práctica del ejercicio físico y del deporte y la salud. El objetivo principal para el desarrollo de este documento de trabajo ha sido promover una recomendación o prescripción de un consumo racional y seguro de los suplementos nutricionales, con el propósito optimizar el rendimiento físico y tener una adecuada, e incluso mejor, de la salud, y prevenir posibles riesgos asociados, incluidos los efectos adversos y el dopaje accidental.

Evidencia científica

El documento se apoya en la evidencia científica actualizada, procedente de los ensayos clínicos aleatorizados, las revisiones sistemáticas, los metaanálisis y los documentos de organismos oficiales como la AESAN y la EFSA basados en la reglamentación sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables aprobadas y autorizadas, bajo determinadas situaciones o supuestos, en el territorio de la Unión Europea.

Estructura del documento

La estructura elegida ha sido a través de fichas prácticas y homogéneas para cada nutriente o sustancia, lo que facilita su comprensión, recomendación o prescripción en la práctica clínica. Para cada componente se detallan: su definición y funciones, el efecto ergogénico o fisiológico, la ingesta diaria recomendada (IDR) o el valor dietético de referencia, el límite máximo de seguridad (UL) en nutrientes, las dosis utilizadas, el grado de evidencia científica, los posibles efectos secundarios y las interacciones con otros nutrientes y con medicamentos, las contraindicaciones, las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables aprobadas y autorizadas en la Unión Europea, las condiciones de uso y las advertencias regulatorias.

Minerales: nutrientes esenciales no energéticos

En esta edición se ha abordado el grupo de los minerales, considerados nutrientes esenciales no energéticos con, por un lado, las funciones reguladoras metabólicas como es el caso del equilibrio hidroelectrolítico y ácido-base, la contracción y la transmisión neuromuscular, el metabolismo hormonal, el sistema inmunitario y la coagulación y, por otro lado, las estructurales como son el tejido óseo, el muscular y el periodontal y dental. Se ha hecho especial hincapié en que, en condiciones normales, los deportistas no suelen requerir suplementación mineral de forma sistemática, salvo que exista una carencia que implique un déficit identificado mediante una adecuada valoración nutricional, dietética y clínica.

Los minerales como micronutrientes con mayor relevancia en la práctica clínica y deportiva son el potasio, el sodio, el magnesio, el calcio, el fósforo, el hierro, el zinc, el selenio, el manganeso, el cromo, el cobre y el yodo.

Potasio

Es un mineral intracelular clave en la contracción muscular y la actividad neuromuscular. Tiene capacidad ergogénica implicada en la rehidratación postejercicio, favoreciendo la retención de agua intracelular. No se ha establecido UL por vía dietética. En bebidas de reposición se recomiendan concentraciones moderadas. Evidencia de grado B.

Sodio

Es un electrolito fundamental para el mantenimiento del compartimento extracelular, a su vez es imprescindible para mantener la eunatremia y la hidratación durante y después de la práctica del ejercicio físico. Es el único mineral con evidencia de grado A sólida para la reposición de líquidos, especialmente en esfuerzos físicos prolongados o en condiciones ambientales de elevadas temperaturas. Las bebidas isotónicas o ligeramente hipotónicas deben ajustarse en sodio e hidratos de carbono para optimizar absorción y tolerancia gastrointestinal.

Magnesio

Este micronutriente es un cofactor implicado en múltiples reacciones metabólicas y clave en la transmisión neuromuscular. Puede contribuir a la reducción de la fatiga, así como al mantenimiento adecuado de la función muscular, especialmente en casos de déficit o altas pérdidas por sudor. Existe evidencia de grado B para dosis moderadas, aproximadamente de 250 mg/día, prestando especial atención a la tolerancia digestiva y también al UL en suplementos alimenticios.

Calcio

Es esencial para la salud ósea, la contracción muscular y la neurotransmisión. No se ha demostrado un efecto ergogénico directo, pero su papel es crucial en la prevención de osteoporosis y fracturas, especialmente en deportistas con baja o muy baja disponibilidad energética, amenorrea o restricción dietética. 

Tiene una evidencia de grado B en contextos clínicos específicos, además es un micronutriente, generalmente, asociado a vitamina D.

Fósforo

En este caso participa en el metabolismo energético y la mineralización ósea. La dieta habitual suele cubrir las necesidades o requerimientos nutricionales establecidos. La suplementación no muestra beneficios claros sobre el rendimiento y puede interferir con el metabolismo del calcio si se consume en exceso. Tiene una evidencia de grado C.

El objetivo principal de este documento es promover una recomendación o prescripción de un consumo racional y seguro de los suplementos nutricionales

Hierro

Mineral crítico para el transporte de oxígeno y la función mitocondrial. No se recomienda suplementación sistemática, pero sí una monitorización estrecha en deportistas de resistencia, mujeres en edad fértil y entrenamientos en altitud. El déficit subclínico puede afectar al rendimiento físico. La evidencia es de grado C, con énfasis en determinación individualizada con control analítico.

Zinc

Está implicado en la función inmunitaria, antioxidante y hormonal. No existen pruebas concluyentes de mejora del rendimiento físico, salvo en situaciones de carencia y déficit nutricional. Dosis elevadas y prolongadas pueden interferir con el metabolismo del cobre. Evidencia grado B en carencias.

Selenio, manganeso, cromo y cobre

Estos cuatro micronutrientes intervienen en los sistemas antioxidantes, metabolismo energético y regulación enzimática. La dieta variada, moderada y equilibrada suele ser suficiente para cubrir las ingestas recomendadas. La suplementación indiscriminada no está justificada y puede generar toxicidad (especialmente en el caso del selenio y del cobre. La evidencia de grado C.

Yodo

Este micronutriente es esencial para la función tiroidea y el metabolismo energético. No existe evidencia científica de beneficio ergogénico y el exceso puede inducir disfunción tiroidea, por lo que se desaconseja la suplementación sin existir una indicación clínica.

Suplementación mineral

Los principios generales aplicables a la suplementación mineral se deben establecer según el grado de evidencia, hasta ahora mismo con grado A, se han definido las IDR y UL para la población en general y que son además aplicables a las personas físicamente activas y a los deportistas. Cuando se habla de la suplementación solo está justificada en situaciones de ingesta de nutrientes insuficiente, dietas restrictivas, baja disponibilidad energética (REDs) lo que implicaría carencias nutricionales. También hay que tenerlo en cuenta cuando se eliminan o restringen grupos de alimentos o si se producen pérdidas nutricionales de forma muy sensible. Claramente la suplementación no sustituye o reemplaza a una dieta equilibrada, es más, por el contrario, una alimentación adecuada maximiza los beneficios y reduce riesgos.

Marco regulatorio

Pero aparte de esta circunstancias, datos y parámetros, está claro que en personas sanas y que practican ejercicio físico y deporte, para indicar los beneficios de los micronutrientes debemos acudir al marco regulatorio y declaraciones de propiedades saludables aprobadas y autorizadas en el Unión Europea bajo el marco del Reglamento 432/2012 y con las condiciones establecidas de contenidos mínimos expresados en el anexo del Reglamento 1924/2006.

El Vademecum desarrollado incorpora las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables autorizadas en cada uno de los casos referidas a la práctica de actividad y ejercicio físicos y deporte. Además, se han detallado las condiciones estrictas de uso, que alimentos son fuente de y las posibles advertencias, lo que resulta especialmente relevante para el asesoramiento profesional y la práctica clínica basada en la legalidad y la evidencia y cumpliendo la legalidad sobre las comunicaciones o propiedades que se pueden atribuir a estos micronutrientes.

Bibliografía

Gaztañaga, T., Lozano, Y., Manuz, B., Urrialde, R., Manonelles, P., por el Grupo de Trabajo sobre nutrición en el deporte de la Sociedad Española de Medicina del Deporte. Vademécum 2025 de nutrientes, compuestos bioactivos y otras sustancias con efecto ergogénico en el deporte y la salud. Minerales. Archivos de Medicina del Deporte. Minerales. 42(3), 126-145. DOI: 10.18176/archmeddeporte.00207

El Profesor Dr. Rafael Urrialde es experto en alimentación, seguridad alimentaria, nutrición, sostenibilidad y salud. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es técnico especialista en Ciencias Ambientales por la misma universidad y Postgrado en Nutrición por la Universidad de Granada. En la actualidad es Profesor Asociado en la Unidad de Fisiología Vegetal del Departamento de Genética, Fisiología y Microbiología en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UCM y Profesor Asociado del Área de Nutrición y Bromatología del Departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Salud de la Facultad de Farmacia de la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Es Académico Numerario de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), Académico de Honor de la Academia Española de Nutrición y Dietética (AEND), miembro del Comité Científico de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y presidente de la Comisión Científica de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED). Su trayectoria profesional anterior incluye su paso por la Unión de Consumidores de España (UCE), la revista Ciudadano de la Fundación Ciudadano y distintas compañías de alimentación y bebidas. Además, es Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ) y también pertenece a otras sociedades científicas en el ámbito de la alimentación, seguridad alimentaria, nutrición y dietética (SENC, AEND, SESAL y SEMED), al Patronato de la FEN y a la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.

Teresa Gaztañaga Aurrekoetxea es Licenciada en Medicina y Cirugía General (Universidad País Vasco – Euskal Herriko Universitatea). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). Postgrado en Fisiopatología de la Nutrición y Nutrición aplicada a la Salud Publica por la Universidad de Nancy (Francia). Postgrado en Nutrición Humana por la Universidad de Granada.

Vocal en la Junta de Gobierno de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED). Presidenta del Grupo de trabajo de nutrición, alimentación, antropometría y composición corporal NUTRACC – SEMED.

Experiencia profesional como responsable en fisiología del esfuerzo físico, alimentación, nutrición y suplementación (Unidad de Medicina del Deporte – Kirolbidea. Hospital de Día Quirónsalud Donostia – San Sebástian) y en nutrición preventiva y clínica (Unidad de Obesidad, cirugía y diabetes del Hospital de Día Quirónsalud Donostia – San Sebástian); como asesora y auditora en implantación de sistemas de calidad, sistema HACCP – APPCC, seguridad alimentaria, tecnología alimentaria, alimentación, dietética y nutrición; en formación reglada, ciclo formativo de grado superior de dietética; en formación no reglada como cursos de postgrado y formación continuada en el campo de la Alimentación, Dietética,  Nutrición y Fisiología del Esfuerzo, para médicos y diplomados en enfermería en colaboración con Colegios Profesionales de Medicina y Enfermería, y Osakidetza (Servicio Vasco de Salud), para licenciados o diplomados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (Universidad del País Vasco –  Euskal Herriko Universitatea ) y otros, con el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Sociedad Española de Española de Medicina del Deporte (SEMED).

Diversas publicaciones en el campo de deporte y salud, prescripción de ejercicio, nutrición y suplementación en el deporte.

Participación en congresos con comunicaciones, ponencias, presidencia en mesas de comunicaciones y ponencias, y como miembro de comités científico y de organización.