Sufrimiento, con S de Septiembre

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Helados, hoteles a pie de playa, viajes, siestas interminables, terraceo, piscinas y hasta el cubo y la pala ven cada vez más cerca el fin de sus días. Septiembre ya está aquí, silencioso con paso lento pero firme, se ha ido acercando poco a poco hasta que nos ha acabado atrapando. Más parecido a un asesino en serie que a un mes, le falta llamarnos por teléfono y susurrarnos al oído “sé lo que hicisteis el último verano”, seguido de “pero ahora a trabajar”.

Y es que “la famosa vuelta al cole” así como la reincorporación al trabajo, apuntarse de nuevo al gym, retomar las clases de inglés y en definitiva la rutina, es para muchos un verdadero sufrimiento. La archiconocida “depresión postvacacional” ha pasado de mito a realidad. Según la última encuesta de Adecco, el 37% de los trabajadores españoles está sufriendo o sufrirá el síndrome postvacacional, 4 puntos porcentuales por encima del porcentaje del año anterior, 33%.

A pesar de que el síndrome postvacacional no está reconocido como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es posible identificar una extensa lista de síntomas: apatía, cansancio, falta de energía, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, nerviosismo, estrés o tristeza. Por otro lado, el 63% restante de la población tampoco se libra, o al menos, no toda. Según la encuesta, una gran parte de este porcentaje experimentará cuadros de fatiga y estrés originados por la adaptación al trabajo. Así mismo, los datos obtenidos apuntan que hacer frente a nuestro día a día se hace mucho más cuesta arriba en aquellos países en los que los trabajadores disfrutan de largos periodos vacacionales, centrándose el grueso del descanso anual en los meses de verano.

A modo de tips o recomendaciones para combatirlos, se propone:

  • Levantarse algo más temprano de lo habitual (una tarea difícil pero muy útil)
  • Retomar el trabajo de forma gradual (si es que tu jefe te lo permite…)
  • Realizar actividades saludables (no todo tiene que ser gym, un paseo o una quedada con amigos, también sirve)
  • Adoptar una actitud positiva (septiembre también tiene cosas buenas…)

Cuatro puntos imprescindibles, pero, ¿suficientes? Desde Kómoda echamos la vista atrás y recuperamos un post que publicamos hace unos meses “Muertos de cansancio”. En él hablábamos sobre el libro “Muriendo por un salario”, obra en la que se acusaba al trabajo como causa de muerte. A día de hoy, y con septiembre ya echado encima, nos preguntamos: ¿el síndrome postvacacional está tan normalizado que no lo percibimos como un mal real? ¿Es una consecuencia inevitable tras la vuelta de vacaciones o un problema que solucionar?

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