Sexo de mantenimiento

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Una gran parte de los lectores seguro que firmarían un trabajo con estas condiciones: seguridad (nunca te va a faltar), familiaridad (conoces toda la rutina de tareas a desarrollar) y cero innovación (lo que hay, es lo que habrá). Pero traslademos esta pregunta al sexo. ¿Firmarías también unas relaciones sexuales con seguridad, familiaridad y cero innovación?

Es lo que en diversos artículos se denomina “sexo de mantenimiento” y, como todo lo humano (incluso lo divino), cuenta con opiniones enfrentadas, teniendo expertos a favor y en contra de este concepto de relaciones. La expresión describe el sexo en una pareja que lleva muchos años unida y que ha caído en una total rutina. Las relaciones se tienen como algo necesario, imprescindible, pero sin una mínima pasión o intimidad sexual. A veces es uno de los dos el que quiere y el otro se deja llevar; o puede ser que ninguno tenga especiales ganas, pero piensan que el otro sí, y por eso acaban en el “taller” (para el mantenimiento).

Los que se posicionan a favor son desde personas muy conservadoras en lo sexual o con una visión de carácter religioso a psicólogos que consideran que, aunque no sea lo perfecto o deseable, el sexo libera hormonas que mejoran nuestra salud y nuestra vida y “mejor algo que nada”. Siempre puede ser un camino para encontrar de nuevo la pasión. Las corrientes principales de opinión, sin embargo, se posicionan claramente en contra. Más allá de lo físico, es importante sentir el deseo de la otra persona para que las relaciones sean satisfactorias.

Robert Epstein, doctor en psicología por la Universidad de Harvard, ha dedicado décadas al estudio del comportamiento sexual y ha determinado que menos de un encuentro al mes o de 10 al año puede catalogarse como “pareja sin sexo”. Según sus estudios en esta categoría entran cerca del 20 % de los matrimonios maduros. Un sexo de mantenimiento que…¿qué es lo que mantiene? Un tema para debatir y explorar y que, sin duda, forma parte de la realidad de millones de personas.

¿Y tú? ¿Estás a favor o en contra del “sexo de mantenimiento”?